La selección boliviana femenina de fútbol tocó fondo en el estadio Tahuichi. La Verde firmó una de sus páginas más oscuras en la CONMEBOL Liga de Naciones Femenina tras sufrir una durísima goleada ante Paraguay que consumó su eliminación de la carrera hacia el Mundial de Brasil 2027. Fue doloroso, fue en casa y fue ante el público cruceño.
Desde el inicio Paraguay impuso condiciones desde el pitazo inicial. La Albirroja salió con velocidad, presión alta y verticalidad para aprovechar las enormes licencias que concedió el mediocampo boliviano. La defensa nacional, descoordinada y lenta, no encontró respuestas al juego guaraní y quedó expuesta en cada ataque.
El rival desnudó todas las carencias tácticas y físicas de Bolivia. El marcador se fue abultando sin que La Verde pudiera reaccionar. El partido se transformó en un trámite de un solo lado, con la selección visitante manejando los tiempos y el resultado a su antojo.
Bolivia careció de volumen de juego durante los 90 minutos. Sin ideas claras para generar peligro ni para retener el balón, el equipo nacional no logró hilvanar tres pases seguidos. La guardameta quedó totalmente expuesta ante las oleadas ofensivas paraguayas y no tuvo respiro. La impotencia se reflejó en la tribuna del Tahuichi, que fue testigo del colapso colectivo.
El resultado adverso ratifica el pésimo momento del fútbol femenino en el país. La selección queda hundida en la última posición de este torneo con apenas un punto sumado en todo el certamen. Cero victorias, cero reacción, cero ilusión.
Sequía preocupante: La goleada ante Paraguay no es un hecho aislado. Venir de encajar un 8-0 frente a Venezuela semanas atrás evidencia la alarmante distancia de nivel que existe entre Bolivia y las demás potencias continentales. El marcador, los números y las sensaciones muestran un abismo que la Liga de Naciones expuso sin filtros.
