La selección cruceña de básquetbol U16 damas emprende este miércoles por la noche su viaje terrestre a Cochabamba para disputar la Copa Bolivia, categoría élite, con la ilusión de luchar por el título nacional. El equipo dirigido por John Morris llega a esta competencia después de más de cinco meses de preparación, un proceso relativamente largo en comparación con el de otras selecciones y que busca consolidar el funcionamiento colectivo para afrontar un campeonato de alta exigencia.
El plantel está integrado por 12 jugadoras de seis clubes. Orca es la institución que más representantes aporta, con cuatro: Kamila Uriarte Franco, Deborah Borenstein Moreira y Isabella Gutiérrez Vaca, Gloria Belén Taboada Aguilera. Le siguen Ángeles, con Larissa Paredes Vélez y Valeria Villegas Romero, y Leones de Hamacas, con Valentina Dorado Suárez y Nazaret Zebers Landa, ambos con dos jugadoras. Completan la nómina Isabella Arnez Pocomani, de Universidad Católica; Sheyla Marianne Céspedes Reyna, de Huracán Rea; Natalia Céspedes Taborga, de Bulls; y Paula Andrea Gonzales Martínez, de Turbión.
Uno de los objetivos, además de regresar con la corona, será tomarse la revancha frente a Cochabamba, el rival a vencer por su condición de local y por el antecedente de la edición pasada. En la Copa Bolivia U16 damas disputada en Santa Cruz, el conjunto cochabambino fue el único que logró derrotar a las cruceñas, resultado que terminó desplazando a Santa Cruz al segundo lugar y consagrando campeón a Cochabamba. Ahora, la selección verde buscará cambiar esa historia. Tarija también aparece como un adversario de cuidado por su habitual competitividad en este tipo de torneos, sin dejar de lado al resto de las delegaciones, que llegan con la intención de pelear por el campeonato y dar la sorpresa.
La delegación viajará esta noche en la flota Bolívar y tiene previsto arribar a primera hora del jueves. Posteriormente, realizará el reconocimiento del coliseo Grover Calderón y ajustará los últimos detalles antes de su debut, programado para la noche. Con meses de trabajo a cuestas y el desafío de recuperar el primer lugar, Santa Cruz se prepara para medir sus aspiraciones en una Copa Bolivia que promete emociones desde la primera jornada.
