Hay guerreros que no conocen de límites y Berty ‘El Guerrero Mairaneño’ Arce es uno de ellos. A sus 38 años, el representante de la academia TEAMMINOTAURO’S, ubicada en el kilómetro 6 de la doble vía La Guardia, se prepara para volver a escribir una página dorada en su carrera deportiva: buscará conquistar un nuevo título mundial de kickboxing.
La cita está marcada para el próximo 21 de noviembre, en el coliseo Luis Parra de Tarija, donde protagonizará la pelea estelar de una velada internacional. Inicialmente, el combate estaba previsto en México, pero por cuestiones económicas se decidió buscar otra oportunidad en territorio boliviano. El escenario está definido y la expectativa crece alrededor de un enfrentamiento que promete emociones fuertes.
Enfrente tendrá a un viejo conocido: el argentino Agustín ‘El Maldito’ Moreno, con quien ya protagonizó una batalla en 2023, precisamente en Tarija, cuando estuvo en disputa un título Sudamericano. En aquella oportunidad, la victoria quedó en manos del boliviano. Ahora volverán a cruzar golpes, pero con una corona mundial en juego y una historia pendiente entre ambos.

Berty Arce ya sabe de ganar títulos mundiales.
Arce sabe lo que significa levantarse después de una derrota. Su primer título mundial llegó en 2018, luego de perder la final del año anterior. Lejos de resignarse, pidió una revancha y consiguió su objetivo. “Perdí en 2017 y luego pedí revancha y le gané”, recuerda el peleador, que convirtió aquel tropiezo en uno de los momentos más importantes de su trayectoria.
Los números respaldan su recorrido: acumula 45 combates profesionales, con 39 victorias y apenas seis derrotas. Son 16 años dedicados al kickboxing, una carrera que lo llevó a competir en prácticamente todos los países de Sudamérica, además de conocer México en 2023.
Pero detrás de cada victoria hay una preparación que exige sacrificios. Berty no se guarda nada cuando se trata de entrenar. Su jornada comienza temprano por la mañana, continúa al mediodía y vuelve por la noche, cuando también trabaja junto a sus alumnos.
“Son cinco horas diarias que entreno”, afirma, dejando en claro que la edad no es un obstáculo cuando la disciplina y las ganas de seguir compitiendo permanecen intactas.
Desde su academia TEAMMINOTAURO’S, el Guerrero Mairaneño combina su faceta de deportista con la de formador, transmitiendo a sus alumnos la experiencia acumulada durante más de una década y media sobre los cuadriláteros.
El 21 de noviembre tendrá una nueva oportunidad de demostrar que sigue vigente. Del otro lado estará un rival al que ya derrotó, pero esta vez la apuesta será mucho mayor: una corona mundial y la posibilidad de volver a colocar el nombre de Bolivia en lo más alto del kickboxing.
