Nicolás y Aisha Hurtado, recientes campeones panamericanos de jiu-jitsu, intensifican su preparación con la mirada puesta en el Mundial que se disputará en São Paulo, Brasil.
El sueño de conquistar el mundo está más vigente que nunca para los hermanos Nicolás y Aisha Hurtado. Después de conseguir la medalla de oro en el Campeonato Panamericano de Jiu-Jitsu, los jóvenes deportistas bolivianos no se toman descanso y continúan entrenando con un objetivo claro: subir a lo más alto del podio en el Campeonato Mundial de la disciplina, que se disputará en São Paulo, Brasil.
Con apenas 14 años, Nicolás afrontará este nuevo desafío con la experiencia de haber participado en la anterior edición del certamen mundialista, donde consiguió una importante medalla de plata. Ahora, el joven atleta quiere dar un paso más y convertir aquella experiencia en una motivación para alcanzar el oro.
«El año pasado competí en el Mundial y gané medalla de plata, para lo cual me preparé seis meses», recordó Nicolás, quien esta vez apunta a mejorar su resultado y quedarse con el primer lugar.
Por su parte, Aisha, de 12 años, también trabaja intensamente para llegar en las mejores condiciones a la cita internacional. Ambos comparten la pasión por esta disciplina y el deseo de seguir llevando en alto el nombre de Bolivia.
Lo llamativo de la historia de los hermanos Hurtado es la rapidez con la que han conseguido resultados importantes. Apenas llevan dos años practicando jiu-jitsu y, en ese corto periodo, ya lograron destacarse en competencias internacionales, demostrando talento, disciplina y una gran capacidad de aprendizaje.
El reciente éxito panamericano representa un impulso importante, pero Nicolás y Aisha saben que el desafío mundial exige mayor preparación y concentración. Por eso, mantienen firme su rutina de entrenamientos, conscientes de que cada esfuerzo puede acercarlos a su gran objetivo.
