El deporte boliviano marca un nuevo hecho histórico y humano. Desde el comienzo de este año, el país ha puesto en marcha la creación de su primera selección nacional de fútbol para mujeres amputadas. Más allá del aspecto deportivo, este ambicioso proyecto se erige como una plataforma de motivación y empoderamiento para niñas, jóvenes y adultas que han enfrentado la pérdida de un miembro por diversas circunstancias. El plantel ya cuenta con 11 guerreras que encontraron una gran motivación para defender los colores del país y buscar un lugar en el Mundial de Brasil el próximo año.
Una alianza por la misma causa
La iniciativa cuenta con un respaldo de peso global. El proyecto es liderado por Fred Sorrells, presidente de la Fundación Operation Go Quickly, un referente mundial en la labor humanitaria con personas con discapacidad. Sorrells, quien en 2023 logró que la FIFA pueda integrar formalmente esta disciplina, une fuerzas con Elizabeth Bress, empresaria boliviana radicada en Estados Unidos y voz activa de la comunidad con discapacidad, y Lidia Mayser, presidenta de la Asamblea del Deporte de Santa Cruz.
Camino al Mundial de Brasil 2027
El objetivo competitivo está trazado: el Mundial de la disciplina en Brasil el próximo año. Para ello, ya se ha consolidado una base de 11 valientes jugadoras que entrenan bajo la dirección técnica de Miguel Gutiérrez, estratega del club femenino Estudiantes, que compite en la División Femenina de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF).
El equipo de trabajo lo complementan los entrenadores (asistentes del DT) Ivo Mercado y Marcela Ortiz y el preparador físico Diego Espinoza. Sumando el respaldo de Roxana Vaca, Directora de la Dirección de la Persona con Discapacidad (DIPEDIS), del Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz. Y también se destaca el apoyo clave de los Psicólogos Daniela Ibieta e Ismael Choque.

Sólo se necesita tener ganas
Las jugadoras no necesitan tener experiencia previa ni formación deportiva. El objetivo es fortalecer la autoestima y generar liderazgo femenino a través del deporte adaptado.
En ese sentido, el trabajo de entrenamientos comenzó hace dos semanas y en la tercera práctica las jugadoras sumaron 11 guerreras: Patricia Jauregui, Sandra Méndez, Juana Choque, Mariel Cruz, Sandra Ocaña, Juana Mamani, Rosaleny Vaca, Irma Hidalgo, Roxana Vaca, Filomena Lima y Mitsy Cardona.
Esta es una primera etapa en la que las jugadoras están aprendiendo a utilizar las ‘muletas canadienses’ deportivas y a familiarizarse con el manejo del balón. El fútbol para mujeres con amputación se juega con siete jugadoras por equipo en cancha y tiene un reglamento específico que garantiza condiciones de juego.
Estrategia Nacional y Capacitación
Aunque el núcleo inicial se encuentra en Santa Cruz, la convocatoria es nacional. Se busca captar talento en los nueve departamentos, rompiendo barreras geográficas y sociales.
Para apuntalar este crecimiento, se han definido pasos clave:
Alcance total: Invitación abierta a mujeres con amputaciones en miembros superiores o inferiores.
Campamento de verano: En julio, se realizará un entrenamiento intensivo de una semana con voluntarios expertos de Estados Unidos y Latinoamérica.
Legado técnico: La visita internacional no solo formará a las jugadoras, sino que capacitará a entrenadores locales para garantizar la sostenibilidad del fútbol adaptado en el país.
