Viviana Rivas: los goles de Esperanza FC llegan desde Buena Vista en la Primera B femenina

El equipo de Esperanza FC, que compite en la Primera B femenina, lleva anotados 31 goles en 12 partidos en lo que va de esta temporada. 24 de esos goles fueron convertidos por la dupla de delanteras conformada por María José Aurich y Viviana Rivas, cada una de ellas con 12 dianas, un promedio de un gol por partido. Ambas están en segundo lugar en la tabla de goleadoras de este torneo.

La mitad de ese ataque, de nombre Viviana Rivas, tiene 30 años. Juega fútbol desde los 8 años y a Esperanza llegó hace tres años, antes solo jugaba en el municipio de Buena Vista, de donde es originaria. Jugaba para los equipos que la solicitaban, hasta que la invitaron a venir a la ciudad, a Santa Cruz de la Sierra. Jugaba en la liga de Santa Fe, donde también participaba la actual delantera de Oriente Petrolero, Carla Méndez, que entonces jugaba en Esperanza. Ella la convenció de probarse en este equipo, y con su talento se ganó la oportunidad de jugar “en serio”. “En este club comencé a jugar y aquí pienso quedarme hasta que Dios lo permita”, dice Rivas.

“Me siento muy feliz y contenta de ser una de las goleadoras del equipo junto a mi compañera María José, con quien estamos siempre unidas y conectadas para ponernos adelante en el marcador”, comenta Rivas, que se posiciona como mediocampista también, cuando así el juego lo requiere.

“Lo que más me gusta de jugar al fútbol es la emoción de cuando entramos a la cancha, esa alegría que hay cuando anotamos los goles”, menciona Rivas, que durante la semana se entrena por su cuenta en Buena Vista, donde trabaja, para llegar el fin de semana a la ciudad a entregarle sus goles a su equipo.

Rivas dice que el técnico de Esperanza, Carlos Méndez, le pide que se entren duro, que le meta ganas y no se descuide, y eso le ayuda a mantener un buen nivel en esta nueva temporada en la Primera B.

Le hubiera gustado haber integrado alguna selección nacional o cruceña, pero estando en Buena Vista piensa que era difícil, no tenía los recursos para venir a entrenar a diario acá. Ahora solo tiene una meta que espera cumplir: ayudar a su equipo a ascender a la Primera A, espera que se de este año.