Un viaje que debía ser mucho menos complicado terminó convirtiéndose en una prueba de resistencia para la selección cruceña de básquetbol U16 damas, que llegó a Cochabamba después de aproximadamente 17 horas por carretera, con desgaste físico y la necesidad de recuperar energías antes de su debut en la Copa Bolivia, nivel élite.
La delegación, que partió el miércoles cerca de las 20:00 en la flota Bolívar, quedó varada durante más de cinco horas en la zona de San Jacinto, pasando Bulo Bulo, debido a un accidente entre un bus y un camión cisterna que bloqueó prácticamente ambos sentidos de la vía.
La espera se extendió aproximadamente desde las 5:00 hasta las 10:00 de la mañana, sin que las jugadoras pudieran alimentarse ni hidratarse adecuadamente. Mientras el personal de rescate trabajaba para despejar la carretera, se formaron largas filas de flotas y camiones.
Una vez habilitado el paso, la circulación continuó lentamente. El plantel llegó a Cochabamba pasada la una de la tarde, con un cansancio acumulado que puede afectar la recuperación muscular, la hidratación y el rendimiento físico. Por ello, la prioridad del cuerpo técnico es que las deportistas descansen, repongan líquidos y recuperen fuerzas antes de afrontar un compromiso de alta exigencia.

Las cruceñas se hospedaron en el hostal Casa Vieja, ubicado cerca del coliseo Grover Calderón, escenario del campeonato. Sin demasiado margen para recuperarse, tendrán que saltar a la cancha este jueves a las 21:30 frente a Tarija, un rival tradicionalmente duro en las competencias nacionales.
Al tratarse de un partido con reloj parado, el encuentro podría extenderse hasta cerca de las 23:00, sumando otra jornada exigente para un equipo que lleva casi seis meses de preparación y que ahora necesita transformar ese trabajo en resultados.
Pese al contratiempo, los ánimos del conjunto dirigido por John Morris permanecen intactos. La meta es llegar en las mejores condiciones posibles al debut y comenzar con una victoria que fortalezca sus aspiraciones de pelear por el título.
El plantel está integrado por 12 jugadoras: Orca aporta cuatro: Kamila Uriarte Franco, Deborah Borenstein Moreira, Isabella Gutiérrez Vaca y Gloria Belén Taboada Aguilera; Ángeles, dos: Larissa Paredes Vélez y Valeria Villegas Romero; y Leones de Hamacas, dos: Valentina Dorado Suárez y Nazaret Zebers Landa. Completan la nómina Isabella Arnez Pocomani (Universidad Católica), Sheyla Marianne Céspedes Reyna (Huracán Rea), Natalia Céspedes Taborga (Bulls) y Paula Andrea Gonzales Martínez (Turbión).
Santa Cruz afrontará así un debut condicionado por el desgaste del viaje, pero con la determinación de competir desde el primer minuto.
