Los 100 atletas del Programa Sueño Bicentenario viajarán a la ciudad de La Paz para exigir una reunión con las máximas autoridades del Gobierno Nacional. El motivo: tres meses de sueldo adeudados que ponen en jaque su preparación y el futuro del programa.
Los deportistas aseguran que se les debe el pago de octubre, noviembre y diciembre de 2025. La deuda total alcanza aproximadamente 3,5 millones de bolivianos. Seis meses después de iniciado el nuevo Gobierno, no hay respuesta ni desembolso, denuncian.
“Cumplimos con todos los requisitos que nos pidieron y hasta no hay una respuesta positiva”, señaló uno de los atletas afectados. La falta de pago tiene desmotivados a los deportistas.
Un programa clave, en pausa
Lanzado en noviembre de 2024, el “Sueño Bicentenario” fue creado para sostener a los mejores deportistas del país con tres categorías de apoyo:
– *Alto Rendimiento*: 20 atletas con *17.500 bolivianos mensuales*
– *Nivel Competitivo*: 40 atletas con *12.500 bolivianos mensuales*
– *Talento Deportivo*: 40 atletas con *7.500 bolivianos mensuales*
El programa estaba previsto hasta fin de año. Hoy su continuidad es incierta. Circulan versiones de un posible cierre y de la creación de nuevos proyectos para cubrir la deuda, pero nada concreto para los beneficiarios.
La Paz, última instancia
Ante el silencio oficial, los afectados optaron por la medida más drástica: concentrarse todos en La Paz y buscar cara a cara una solución con las autoridades. Para muchos, ese dinero no es solo un sueldo. Es el pago de nutricionistas, fisioterapeutas, logística y viajes a competencias.
Por ahora la crisis social que tiene bloqueado el país impide el viaje por tierra a La Paz, por lo que habrá que esperar un tiempo más.
La alarma está encendida en el alto rendimiento nacional. Sin apoyo económico, los atletas que representan a Bolivia en Juegos Suramericanos, Panamericanos y clasificatorios olímpicos quedan a la deriva.
Los deportistas solo piden lo acordado. Mientras tanto, el “Sueño Bicentenario” corre el riesgo de convertirse en una promesa sin cumplir.
