“Tenemos la experiencia necesaria para llevar adelante el Challenger a un alto nivel”. La frase de Diego Manrique resume la confianza con la que el Club de Tenis Santa Cruz se prepara para recibir una nueva edición del Bolivia Open Challenger 75, uno de los acontecimientos más importantes del tenis profesional que se realizan en el país.
Manrique, quien lleva aproximadamente 40 años inmerso en el tenis, será nuevamente una de las piezas fundamentales en la organización. Ya estuvo al frente de los cinco Challenger anteriores realizados en el Club de Tenis Santa Cruz y ahora encara el desafío de sacar adelante el sexto, que comenzará el 8 de octubre con la Pre-qualy.
El torneo repartirá una importante bolsa de 115.000 dólares y otorgará 75 puntos para el ranking ATP al campeón, convirtiendo a Santa Cruz, durante varios días, en uno de los principales escenarios del tenis profesional de la región.
TRES O CUATRO MESES DE TRABAJO
Organizar un torneo de esta magnitud no comienza cuando los jugadores llegan a las canchas. El trabajo se inicia varios meses antes. “Se trabaja desde el día que nos asignan la fecha. A partir de allí hay entre tres o cuatro meses de trabajo previo, con todas las áreas”, explica Manrique.
La competencia propiamente dicha tendrá una duración aproximada de siete u ocho días, aunque detrás de ese espectáculo existe un enorme despliegue de organización, logística, infraestructura y coordinación.
El resultado de ese trabajo se pudo comprobar en la anterior edición, cuando la final convocó a una multitud. “En el último Challenger la final contó con unas 2.000 personas. Ese día no entraba nadie”, recuerda.
UN CHALLENGER CON NIVEL DE 125
Para Manrique, el nivel deportivo que tendrá esta nueva edición será uno de los principales atractivos. “El nivel que tenemos del torneo es como de un Challenger 125”, sostiene.
La presencia de jugadores ubicados entre los mejores del mundo le da todavía mayor jerarquía al campeonato. Según explica, habrá entre 14 y 16 participantes que están ubicados entre los puestos 100 y 200 del ranking, un dato que permite dimensionar la calidad de la competencia que se avecina. “Por ello este Challenger va a tener un nivel espectacular”, afirma.
EL CLUB SE PREPARA PARA RECIBIR MILES DE PERSONAS
Las canchas del Club de Tenis Santa Cruz ya están listas para recibir a los protagonistas. “Las canchas para el torneo están espectaculares. Cualquier cancha del Club de Tenis es buena”, destaca Manrique.
La expectativa también está puesta en la cantidad de público que llegará durante los días de competencia. La organización calcula que el club podría recibir entre 1.500 y 2.000 personas diariamente.
El espectáculo comenzará alrededor de las 10:00 y se extenderá hasta aproximadamente las 23:00, convirtiendo al complejo deportivo en el epicentro del tenis durante toda la jornada.
CUARENTA AÑOS LIGADO AL TENIS
Detrás de este nuevo desafío existe una persona con una larga historia vinculada al deporte de la raqueta. Manrique lleva cerca de cuatro décadas inmerso en el tenis, experiencia que hoy pone al servicio de uno de los eventos deportivos internacionales más importantes que recibe Santa Cruz.
Después de cinco Challenger organizados, llega el sexto. Y con él, una nueva oportunidad para que el público boliviano pueda disfrutar de cerca de tenistas que forman parte de la élite mundial. El 8 de octubre, con la Pre-qualy, comenzará nuevamente el camino hacia el gran espectáculo.
115.000 dólares en premios, 75 puntos ATP para el campeón y jugadores ubicados entre los mejores 200 del mundo. El Bolivia Open Challenger 75 convertirá nuevamente al Club de Tenis Santa Cruz en el gran escenario del tenis profesional en Bolivia.
