La Federación Boliviana de Motociclismo (FBM) anunció el retorno de Chuquisaca y Oruro al calendario 2026, mientras que Villa Montes, La Paz y Potosí han quedado fuera de la programación oficial. Esta decisión responde a un sistema de evaluación que la entidad matriz aplica para garantizar la calidad de sus eventos, basándose en el cumplimiento estricto del Reglamento Nacional. Entre los factores determinantes para mantener una sede se encuentra la convocatoria de pilotos, ya que cada fecha debe alcanzar la cantidad mínima de participantes estipulada; de lo contrario, la organización pierde puntos vitales en su calificación anual.
La evaluación realizada por la FBM no se limita a la competencia, sino que abarca la logística y administrativa desde el primer día de actividades. Cada delegado representante tiene la tarea de calificar el desempeño del organizador desde el viernes de entrenamientos oficiales hasta el cierre de las carreras el domingo. En este proceso se puntúan aspectos como la puntualidad en el inicio de las mangas, el regado constante del circuito para el control de polvo, la disponibilidad de servicios básicos y baños para el público y competidores, además de la provisión de equipos de hidrolavado para el mantenimiento de las motocicletas y la entrega de trofeos reglamentarios.
Tras concluir cada evento, la Federación consolida la puntuación de los tres días de competencia para dar a conocer formalmente los errores y virtudes de cada asociación anfitriona. Este análisis detallado es el que ha derivado en la exclusión de las sedes mencionadas, dejando claro que la infraestructura y la organización son tan importantes como la carrera misma. La resolución es tajante al señalar que Chuquisaca y Oruro, al retomar su lugar en el calendario, no tendrán un camino libre de exigencias, ya que serán sometidas a inspecciones y evaluaciones periódicas para certificar que cuentan con la capacidad operativa necesaria para desarrollar eventos de alto nivel.
