La ilusión de una nueva generación de futbolistas bolivianos se pone en marcha este fin de semana. La selección nacional de fútbol Sub-17 iniciará este sábado 4 de abril su camino en el Campeonato Sudamericano de la categoría, con el objetivo firme de repetir la hazaña de la edición anterior y asegurar un lugar en la cita máxima del balompié juvenil.
Un debut de fuego en el Grupo B
El estreno boliviano no podría ser más exigente. El combinado nacional se medirá ante su par de Brasil a las 19:00 (hora boliviana). Este encuentro marcará el pulso del Grupo B, considerado por muchos como el «grupo de la muerte», donde Bolivia también deberá verse las caras contra potencias regionales como Argentina, además de selecciones en constante crecimiento como Perú y Venezuela.
Bajo la dirección técnica de Bernardo Aguirre, el equipo llega con la presión y la motivación de emular lo conseguido el año pasado bajo el mando de Jorge Perrota, cuando Bolivia logró una histórica clasificación mundialista. Aguirre espera que el trabajo realizado en la preparación tenga buenos resultados para contrarrestar el poderío físico y técnico de los brasileños.
Formato y sedes: El camino a Catar
El torneo, que se extenderá del 3 al 19 de abril, se concentrará en dos sedes estratégicas: el Estadio CARFEM en Ypané y el Estadio Ameliano en Villeta. Estos recintos albergarán tanto la Fase de Grupos como la Fase Final, en un calendario comprimido que pondrá a prueba la resistencia de los jóvenes atletas.
La relevancia de este certamen es histórica debido al nuevo esquema competitivo de la FIFA. A partir de 2025, el ente matriz del fútbol mundial decidió realizar cinco Mundiales Sub-17 consecutivos, todos con sede en Catar. Para esta edición, Sudamérica cuenta con siete cupos directos, una nueva oportunidad para lograr el objetivo.
El puntapié inicial
Aunque el debut de Bolivia es el sábado, la fiesta del fútbol comienza este viernes con la actividad del Grupo A. La jornada inaugural presentará los duelos entre Uruguay frente a Chile y el anfitrión, Paraguay, contra Ecuador, mientras que la selección de Colombia tendrá su jornada de descanso.
Para Bolivia, el desafío en tierras paraguayas representa más que un torneo; es la validación de un proceso formativo que busca instalar a ‘La Verdecita’ de forma permanente en la élite del fútbol juvenil global.
