La élite del deporte boliviano ha pasado de los podios a la protesta. Tras meses de silencio administrativo, la destacada fondista Jhoselyn Camargo lideró una denuncia pública manifestando que el Gobierno nacional adeuda tres meses de becas a los 100 deportistas que integran el programa «Sueño Bicentenario».
A través de un video que rápidamente se volvió viral, Camargo, rodeada de imágenes de éxitos internacionales, lanzó un mensaje contundente: “Ante versiones que buscan calificar este proyecto como un fracaso, respondemos con hechos: más de 500 medallas y 100 sueños cumplidos. Cumplimos nuestra parte; exigimos que las autoridades cumplan la suya”. El reclamo apunta directamente al Ministerio de Salud y Deportes, bajo la gestión de la ministra María Renée Castro y el viceministro Roberto Bustamante.
A la voz de Camargo se sumaron figuras como el esgrimista Felipe Zegarra, quien sentenció que «lo que pesa es la indiferencia», además de la karateca Sol Sandoval y la gimnasta Mariana Espejo. Los atletas coinciden en que la falta de desembolsos pone en riesgo su preparación y sustento.
Un programa de alto rendimiento en pausa
El programa, lanzado en noviembre de 2024, divide a los beneficiarios en tres categorías con estipendios mensuales específicos:
Alto Rendimiento (20 atletas): 17.500 bolivianos.
Nivel Competitivo (40 atletas): 12.500 bolivianos.
Talento Deportivo (40 atletas): 7.500 bolivianos.
Pese a que el proyecto debía garantizar estabilidad hasta finales de 2025, la falta de gestión hoy mantiene en vilo a quienes llevan la bandera boliviana a lo más alto. Los deportistas exigen que el compromiso se honre con la misma disciplina que ellos muestran en la competencia.
