Lo que debía ser una fiesta del automovilismo cruceño se convirtió en una escena de dolor, incredulidad y terror. El Rally Sprint Nueva Santa Cruz, correspondiente a la segunda fecha del campeonato departamental de la Asociación Departamental de Automovilismo Deportivo de Santa Cruz (Adecruz), reunió a 63 pilotos inscritos, consolidándose como una de las competencias más convocantes de la temporada.
Entre ellos estaba José Pedro Pablo Rojas, conocido en el ambiente como Pedro Pablo, un joven piloto de entre 27 y 28 años. Durante los últimos tres años participó en diferentes fechas del calendario de Adecruz, explorando distintas categorías: comenzó en los UTV, luego dio el salto a la RC2N y, en la presente temporada, competía en la SxS Racing. Su máquina era un Can-Am X3, con el número 11.
Pero su historia quedó truncada de forma violenta. Minutos antes de iniciar su participación el domingo, mientras se encontraba dentro de su vehículo en el parque de asistencia, un sujeto descendió de una camioneta y abrió fuego en reiteradas ocasiones. El ataque, según reportes preliminares, dejó al piloto con múltiples impactos de bala.
Rojas fue auxiliado de inmediato por personas presentes en el lugar y trasladado para recibir atención médica. Sin embargo, pese a los esfuerzos, se confirmó su fallecimiento poco después, generando una profunda conmoción entre pilotos, equipos, organizadores y aficionados.
Ante la gravedad del hecho, Adecruz determinó la suspensión inmediata de la competencia, priorizando la seguridad y el respeto ante lo ocurrido. El silencio reemplazó al ruido de los motores, y la incertidumbre se apoderó del evento.
Hasta el momento, las autoridades no han brindado un informe oficial detallado sobre los responsables ni las circunstancias que rodearon el ataque. Se espera que en las próximas horas se esclarezcan los hechos.
