Ya se va abril y el fútbol femenino de Santa Cruz aún no comenzó. Son más de 500 chicas, entre los clubes de Primera A y Primera B, las que siguen esperando que la dirigencia de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF) confirme el inicio de la competencia oficial, paralizada desde la temporada pasada.
La División Femenina de la ACF debe definir este miércoles por la noche cuándo arrancan las dos divisiones más importantes del departamento. La Primera A cuenta con 19 clubes y la Primera B con 10, lo que significa que cientos de jugadoras están en pausa, entrenando sin calendario ni certezas.
La demora genera malestar en jugadoras, cuerpos técnicos y dirigentes. “Tenemos planteles armados desde febrero. Las chicas se preparan, pagan gimnasio, transporte, y no hay torneo. Se desmotivan”, explicó una entrenadora de la Primera A que prefirió no dar su nombre.
El parate llega en un momento crítico para el fútbol femenino nacional. Las selecciones bolivianas, en distintas categorías, vienen de fracasar en sus compromisos internacionales, con resultados que expusieron la falta de competencia interna, roce y planificación. Sin torneos locales, la base no se desarrolla y el futuro se complica.
Santa Cruz es la plaza con más equipos y jugadoras del país. Que la ACF no tenga fecha de inicio a fines de abril preocupa. Cada semana sin competencia es una semana perdida en formación, ritmo y oportunidades.
Este miércoles, la División Femenina tiene la obligación de dar respuestas. Las más de 500 jugadoras que sostienen el fútbol femenino cruceño ya no pueden esperar más.
