Maestro y alumno, Marco Antezana y Carlos Andrés Padilla, ofrecieron un tremendo espectáculo de nivel internacional en lo que fue la primera fecha del Campeonato Nacional de Motociclismo que se disputó en el motódromo de la Villa Deportiva Abraham Telchi, en Santa Cruz. Padilla subió a lo más alto del podio.
En un terreno que se tornó traicionero tras las lluvias recientes, unos 550 pilotos de todo el país se dieron cita para la primera fecha del Campeonato Nacional de Motociclismo. Sin embargo, todas las miradas estaban puestas en dos nombres: el actual monarca, Carlos Andrés Padilla, y la leyenda viviente, Marco Antezana, quien regresa para competir a nivel país tras años de triunfos en circuitos latinoamericanos.
Round 1: La experiencia se impone
Desde el banderazo inicial de la primera manga, la tensión era palpable. Antezana, con la técnica pulida que lo llevó a lo más alto del continente, supo leer mejor las complicaciones de una pista castigada por trajín de las anteriores categorías (la MX-1 fue la última). Padilla, en su afán de defender la localía, cometió errores costosos, sufriendo dos caídas que le impidieron disputar el primer lugar. El cochabambino Antezana cruzó la meta primero, enviando un mensaje claro: el «Rey» estaba de vuelta.
Round 2: Drama, Caídas y una Victoria con Temple
La segunda manga fue una historia radicalmente distinta, cargada de una adrenalina que mantuvo a las miles de personas presentes al borde de sus asientos. Esta vez, fue Antezana quien besó el suelo, permitiendo que Padilla tomara el liderato. El joven campeón mostró un manejo impecable, resistiendo el asedio constante de su antiguo mentor.
La distancia que ambos sacaron respecto al resto, incluyendo al destacado chileno Bimbo Pavez, dejó claro que Padilla y Antezana corren en una liga propia. Pero el drama real llegó a falta de dos vueltas: Antezana sufrió una segunda caída que heló la sangre de los espectadores. Desde la torre de control se pidió asistencia médica de urgencia, pero el espíritu del multicampeón fue más fuerte. Se levantó, reanudó la marcha y volvió a la pista ante la ovación del público.
Confusión en la Meta
El cierre estuvo marcado por la controversia. Antezana, visiblemente desconcentrado tras el golpe, intentó abandonar la pista creyendo que la carrera había terminado, alegando que un oficial le había indicado la última vuelta prematuramente. Ante los gritos del público que le advertían que aún faltaba un giro, Marco, con la «bronca» a flor de piel, retomó la competencia para completar el recorrido.
Finalmente, Carlos Andrés Padilla se alzó con la victoria general de la fecha, demostrando una madurez conductiva que le permitió administrar la ventaja en los momentos más críticos. «El alumno» superó al «maestro» en una batalla épica que dejó a la Villa Deportiva Abraham Telchi con ganas de más. Antezana quedó en el segundo puesto.

