La selección boliviana de voleibol femenino comenzó una nueva etapa de preparación con la realización de la Segunda Observación Nacional, desarrollada del 12 al 14 de junio en Cochabamba, donde fueron convocadas 22 jugadoras preseleccionadas con miras a la II Copa Sudamericana de Voleibol Femenino 2026.
El certamen continental se disputará del 22 al 26 de julio en Lima, Perú, y reunirá a las principales selecciones de la región en busca de importantes plazas para futuras competencias internacionales.
De acuerdo con el sorteo realizado por la Confederación Sudamericana de Voleibol, Bolivia integrará el Grupo A junto a Brasil, Perú y Chile. Mientras tanto, el Grupo B estará conformado por Argentina, Colombia, Venezuela y Ecuador.
La competencia tendrá una gran relevancia para todas las selecciones participantes, ya que otorgará cinco cupos para el Campeonato Sudamericano de Voleibol, previsto para septiembre de 2026 en Brasil, además de tres plazas para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Con ese objetivo en mente, el cuerpo técnico nacional reunió a un grupo de jugadoras provenientes de distintos departamentos del país para evaluar su rendimiento y definir la nómina final que representará a Bolivia en territorio peruano.
La lista de preseleccionadas está integrada por Celeste Trella (Trinidad), Marcia Blanco (Cochabamba), Nicole Tovar (Cochabamba), Marielita Callejas (Cochabamba), Nicole Montaño (Cochabamba), Mayte Ledezma (Cochabamba), Ailen Fuentes (Cochabamba), Belén Peredo (Cochabamba), Stefany García (Cochabamba), Briana Pardo (Cochabamba), Fernanda Maida (Cochabamba) y Stephany Patiño (Cochabamba).
También forman parte de la convocatoria Carla Valda (La Paz), Belén Ferrufino (La Paz), Diana Chambi (La Paz), Andrea Fernández (Oruro), así como las representantes de Santa Cruz: Valeria Colombo, Valeria Lagrava, Brihanna Arroyo, Renata Gonzales, Slim Mendizábal y Carenina Chávez.
La nómina refleja una importante presencia cochabambina, departamento que aporta 11 deportistas al proceso de observación, seguido por Santa Cruz con seis representantes, La Paz con tres, además de una jugadora de Oruro y una de Beni.
Durante las jornadas de trabajo en Cochabamba, las voleibolistas participaron en evaluaciones técnicas, tácticas y físicas con el propósito de que el cuerpo técnico pueda conformar el equipo más competitivo posible para enfrentar el exigente torneo sudamericano.
Bolivia tendrá un reto de gran magnitud en la fase de grupos, especialmente por la presencia de Brasil, una de las principales potencias continentales, además del anfitrión Perú y la selección de Chile. Sin embargo, el combinado nacional buscará aprovechar esta competencia para continuar elevando su nivel y consolidar el crecimiento que ha mostrado el voleibol femenino boliviano en los últimos años.
La II Copa Sudamericana representa una oportunidad invaluable para que las jugadoras nacionales adquieran experiencia internacional, midan su nivel frente a las mejores selecciones de la región y luchen por los objetivos deportivos que estarán en juego.
