Con la mira puesta en una destacada participación internacional, la selección boliviana de taekwondo inició su concentración rumbo a los IV Juegos Suramericanos de la Juventud, que se desarrollarán del 12 al 25 de abril de 2026 en la Ciudad de Panamá, con la presencia de 15 países en 22 disciplinas deportivas para atletas de entre 14 y 17 años.
El proceso de preparación arrancó este sábado en el poligimnasio Santa Rosita, donde los deportistas trabajarán intensamente hasta la madrugada del 19 de abril, fecha en la que emprenderán viaje al país centroamericano.
Uno de los aspectos más destacados de esta etapa es el esfuerzo económico realizado por la Federación Boliviana de Taekwondo (FBTK), presidida por Ana Hernández, que decidió cubrir en su totalidad los gastos de la concentración. Alojamiento, alimentación y el pago de entrenadores corren por cuenta de la entidad, que apuesta firmemente por brindar condiciones óptimas a sus atletas.
La delegación nacional está compuesta por jóvenes talentos que competirán en las modalidades de combate (kyorugui) y formas (poomsae). En kyorugui estarán Belinda Mancilla, Daniela Daza, Nataly Ustarez, Melinda Gutiérrez, Miguel Fernández, Andrés Bernal y Fabián Villanueva; mientras que en poomsae competirán Kelvin Cusi y Alejandra Cruz.
El equipo técnico también forma parte de la concentración, con los entrenadores Aldrin Añez, Sergio Cossío y Carlos Banasco liderando la preparación.
La apuesta de la FBTK no solo refleja compromiso institucional, sino también una firme intención de potenciar a la nueva generación del taekwondo boliviano, que buscará dejar en alto el nombre del país en una de las competencias juveniles más importantes del continente.
No es la primera vez que la federación financia con recursos propios una concentración. Ante la falta de apoyo estatal, la FBTK ha venido respaldando este tipo de preparación que es clave en competencias internacionales.
