Con una torta, bocadillos, gaseosas y, sobre todo, mucho entusiasmo, la familia del judo se reunió la noche del miércoles para celebrar los 144 años de historia de esta disciplina, en el marco del Día Mundial del Judo, que se conmemora cada 28 de octubre.
“Con una torta, unos bocadillos y una soda, y unas 70 personas celebramos el Día Mundial”, sostuvo Boris Justiniano, entrenador de la Asociación Departamental de Judo, quien aprovechó la ocasión para invitar a la población a conocer y practicar este deporte.
“Hacemos la invitación para que la gente se acerque y disfrute practicando este deporte. La asociación abre sus puertas de 10:30 a 21:00, de lunes a viernes, acá en la calle Ingavi #457”, agregó.
UNA FAMILIA QUE CRECE
La celebración también sirvió para reunir a los protagonistas de esta disciplina y compartir un momento especial entre generaciones. Padres de familia acompañaron a los deportistas en una jornada que puso en primer plano la unión, el compañerismo y los valores que caracterizan al judo.
Corina Parra, presidenta y entrenadora de la Asociación Departamental de Judo, destacó el trabajo realizado para mejorar la imagen del espacio de entrenamiento y reunir a quienes forman parte de esta comunidad deportiva.
“Hemos querido homenajear dándole una buena imagen a nuestro dojo (gimnasio). Se juntó a los judocas pasivos y activos”, expresó.
Actualmente, la asociación está integrada por cinco clubes y reúne a más de 300 deportistas, una cifra que refleja el movimiento y el potencial de crecimiento de esta disciplina en el departamento.
144 AÑOS DE UN LEGADO OLÍMPICO
El judo nació en Japón de la mano del maestro Jigoro Kano, quien fundó el Instituto Kodokan en Tokio en 1882. Su filosofía va más allá de las técnicas de combate: promueve el respeto, la disciplina, el autocontrol y el desarrollo integral de quienes lo practican.
La fecha del 28 de octubre recuerda el nacimiento de Kano, ocurrido en 1860, y se ha consolidado como el Día Mundial del Judo, una celebración que reúne a practicantes de todo el planeta alrededor de los principios de esta disciplina.
El judo masculino debutó en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, mientras que la competición femenina se incorporó oficialmente en Barcelona 1992.
En Santa Cruz, la celebración tuvo un significado especial: renovar el compromiso con el deporte y abrir las puertas a nuevas generaciones de judocas. Porque, después de 144 años, el judo sigue demostrando que la verdadera victoria no solo se consigue en el combate, sino también en la formación de mejores personas.



