La ilusión olímpica tiene un nombre propio: Alejandro Tordoya. A sus 17 años, el destacado taekwondista boliviano recibió una de las distinciones más importantes para un deportista: portar la bandera nacional durante la ceremonia inaugural de los IV Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, tras la confirmación oficial del Comité Olímpico Boliviano (COB).
La designación representa un reconocimiento a su trayectoria internacional, a los resultados que viene cosechando y al crecimiento deportivo que lo ha convertido en una de las principales promesas del taekwondo nacional. Pero esta experiencia tendrá un significado todavía más especial: Alejandro estará acompañado por su padre, Everth Tordoya, quien además de ser su referente familiar es el entrenador que guía su preparación y su camino hacia la élite.
UN BRONCE INTERNACIONAL QUE RESPALDA SU PROYECCIÓN
Uno de los resultados más destacados de Alejandro durante esta temporada llegó en Lima, Perú, donde conquistó la medalla de bronce en la Pan Am Series “Sueños de Campeón” PATU 12, en la categoría Junior -59 kilogramos, modalidad kyorugui.
Para subir al podio, el boliviano debió superar dos combates frente a representantes de Chile y Perú. Posteriormente, cayó ante un competidor brasileño en la lucha por acceder a la final, cerrando su participación con una valiosa presea internacional.
El resultado ratificó su evolución técnica y competitiva, además de fortalecer sus aspiraciones de seguir creciendo en una disciplina que exige preparación física, concentración, estrategia y fortaleza mental.
A este antecedente se suma su participación en los Juegos Suramericanos de Santa Fe, disputados en septiembre, una experiencia que contribuyó a ampliar su roce competitivo antes de encarar el desafío olímpico juvenil.
DE SANTA FE A COREA DEL SUR, CON LA MIRADA PUESTA EN DAKAR
La agenda de Tordoya ha sido exigente. Tras su participación en Santa Fe, regresó a Bolivia el 26 de septiembre y ese mismo día emprendió viaje rumbo a Corea del Sur, una de las grandes potencias mundiales del taekwondo.
En territorio asiático cumplió un periodo de entrenamientos intensivos de alto rendimiento, una etapa fundamental para ajustar detalles técnicos y físicos antes de afrontar la competencia más importante de su calendario juvenil.
Desde Corea del Sur, su itinerario contempla el traslado directo a Dakar, Senegal, donde se celebrarán los Juegos Olímpicos de la Juventud del 31 de octubre al 13 de noviembre de 2026.
La preparación internacional forma parte de la apuesta por fortalecer sus posibilidades competitivas y permitirle medirse con representantes de distintas naciones en un escenario de máximo nivel para su categoría.
PADRE E HIJO, UN EQUIPO QUE SUEÑA EN GRANDE
Detrás de cada combate, cada entrenamiento y cada resultado existe un trabajo constante. En el caso de Alejandro, ese proceso tiene un componente familiar muy especial: su padre, Everth Tordoya, es también su entrenador y lo acompañará en esta experiencia olímpica como parte del equipo técnico boliviano.
La presencia de Everth representa la continuidad de un trabajo compartido, construido a través de la disciplina, el esfuerzo y la búsqueda permanente de superación. Ambos afrontarán en Dakar un nuevo capítulo de un camino deportivo que ahora adquiere una dimensión histórica.
Para Alejandro, portar la tricolor será un honor que trasciende lo individual. Será representar a Bolivia ante el mundo y encabezar a una generación de jóvenes deportistas que busca abrirse paso en el escenario internacional.
LA APUESTA DEL TAEKWONDO BOLIVIANO
La Federación Boliviana de Taekwondo (FBTKD), presidida por Ana Hernández, respalda la preparación de Tordoya y trabaja para brindarle oportunidades de competencia y entrenamiento internacional que contribuyan a su desarrollo.
La dirigencia federativa considera al joven atleta una de las figuras con mayor proyección de esta disciplina, por lo que su participación en Dakar constituye una oportunidad importante para continuar fortaleciendo su experiencia y consolidar su crecimiento deportivo.
La designación como abanderado, comunicada por el Comité Olímpico Boliviano a la Federación, corona una etapa de preparación intensa y reconoce el camino recorrido por el taekwondista.
SIETE JÓVENES, UNA SOLA BANDERA
Bolivia acudirá a Dakar 2026 con siete deportistas que competirán en seis disciplinas: Alejandro Tordoya, en taekwondo; Jhamil Avendaño, en atletismo; Briana Iriarte, en esgrima; Regminton Angerer y Lucía Ordóñez, en natación; Mila Quiroga, en gimnasia; y Rafael Bejarano, en ciclismo.
La delegación estará acompañada por un equipo técnico integrado por Martha Marín Ibáñez, Javier Arando Ramos, Yosmel Rodríguez, Charly Aguilar, Everth Tordoya y Merces Nogueira, responsables de orientar a los atletas durante esta importante cita.
Los Juegos reunirán a jóvenes talentos de todo el mundo en una edición histórica para el movimiento olímpico, ya que Dakar 2026 marcará la primera celebración de un evento olímpico en el continente africano.
Para Bolivia, la participación representa una oportunidad de mostrar el talento de sus nuevas generaciones y proyectar a sus deportistas hacia futuros desafíos internacionales.
Alejandro Tordoya tendrá el honor de encabezar a sus compañeros con la bandera nacional en alto. A su lado estará su padre y entrenador, Everth, compartiendo una experiencia que une familia, sacrificio y deporte.
