La historia de Alejandro ‘Quesillo’ Velásquez tiene un ingrediente tan increíble como su propio triunfo. El billarista cruceño, de 42 años, se consagró campeón de Heyball Masculino en los Juegos Suramericanos 2026, pero para llegar hasta Rosario, Argentina, tuvo que realizar un viaje de aproximadamente 48 horas por tierra desde Santa Cruz.
Y ahora está haciendo exactamente lo mismo de regreso.
Es decir, el campeón boliviano terminará realizando prácticamente 96 horas de viaje entre ida y vuelta, todo por carretera, después de representar al país y conquistar una histórica medalla de oro en una disciplina que participa como deporte invitado en estos Juegos y cuyas preseas no se contabilizan en el medallero general oficial.
48 HORAS PARA IR, 48 HORAS PARA VOLVER
Velásquez explicó que “viajé por tierra dos días para ir a ganar a Rosario. Los únicos entre los participantes que fuimos en flota, fuimos nosotros. Fuimos cuatro representando al país y soy el único con medalla”, relató.
Y la historia se repitió al momento de retornar.
Cuando brindó la entrevista, alrededor de las 23:00 del lunes, Alejandro ya llevaba aproximadamente 24 horas de viaje de regreso y se encontraba cerca de la frontera entre Argentina y Bolivia. El cansancio comenzaba a sentirse, pero todavía le quedaban otras 24 horas aproximadamente para llegar a su destino.
Se fue en flota. Ganó el oro. Y volvió en flota.
LA FEDERACIÓN HIZO EL ESFUERZO
La participación del campeón boliviano tampoco estuvo acompañada de un respaldo estatal. Velásquez explicó que la Federación Boliviana de Billar reunió los recursos necesarios para cubrir el pasaje terrestre, la inscripción y parte de la estadía, utilizando recursos provenientes de los campeonatos que organiza durante el año.
El propio deportista también tuvo que poner dinero de su bolsillo para poder competir. “El Gobierno no da ni para un chicle. Hasta el uniforme lo tuve que pagar yo hace dos meses cuando representé a Bolivia en Panamá”, manifestó.
Su realidad está lejos de la de muchos deportistas de países que cuentan con programas de apoyo y mejores condiciones para competir internacionalmente. “Yo trabajo vendiendo equipo de billar y organizo torneos a nivel nacional. Ese es mi trabajo. Es un gasto de mi bolsillo representar a Bolivia. Lo que me dan no alcanza”, explicó.

‘Quesillo’ Velásquez cuando encaraba el viaje de retorno a Santa Cruz, de 48 horas.
20 AÑOS CON EL TACO
Velásquez lleva aproximadamente 20 años practicando billar profesionalmente, aunque recién en los últimos dos comenzó a representar a Bolivia de manera internacional. Su crecimiento en este periodo ha sido notable. En los Juegos Bolivarianos 2025, disputados en Perú, consiguió una medalla de plata y una de bronce.
Además, el año pasado tuvo una destacada actuación en el Panamericano de Bola 10 en Honduras, donde terminó en el quinto lugar entre aproximadamente 90 participantes de 15 países. Estuvo muy cerca de conseguir una plaza para un Mundial.
“Si ganaba una más tenía una plaza para ir a un Mundial, pero estaba verde porque es con recursos para entrenar y comprar equipo”, recordó.
UN CAMPEÓN QUE PIDE UNA OPORTUNIDAD
El billar profesional requiere inversión. Los deportistas deben contar con tacos, guantes, tizas y otros materiales especializados para poder entrenar y competir en igualdad de condiciones. Velásquez incluso cuenta con un taco valuado en aproximadamente 350 dólares, que recibió como regalo de un amigo de Estados Unidos.
Su sueño es llegar a las grandes competencias internacionales. “Mi sueño en el billar es llegar a las grandes ligas, como un Open, donde se juega bastante dinero en premios”, señaló.
Y no duda de sus posibilidades.
“Me hallo capacitado para ser campeón mundial, practicando con el apoyo del país en el material. Pero ahora el apoyo no existe”, afirmó.
“OJALÁ CON ESTA MEDALLA NOS APOYEN”
El campeón aprovechó su logro para lanzar un pedido directo a las autoridades nacionales. “Necesitamos ayuda económica del Gobierno ahorita. A ver si con esta medalla de oro que estoy llevando tienen dinero para apoyarnos”, sostuvo.
Hasta el momento, aseguró, nadie del Gobierno se comunicó con él para felicitarlo por su conquista. “Nadie del Gobierno me llamó para felicitarme y con gusto recibiría una llamada. Mis amigos me llenaron y me felicitaron”, expresó.
ORO HISTÓRICO, PERO SIN SUMAR AL MEDALLERO
El logro de Alejandro Velásquez tiene un valor enorme para el deporte boliviano, aunque debe hacerse una precisión: el billar participa como deporte invitado en los Juegos Suramericanos 2026, por lo que las medallas obtenidas en sus diferentes modalidades no se contabilizan en el medallero general oficial de los Juegos.
Esto no le quita mérito al campeón. Velásquez subió al podio, recibió la medalla de oro y se consagró campeón de Heyball Masculino, dejando su nombre en la historia del billar boliviano. Y detrás de ese oro existe una historia que merece ser contada: un deportista de 42 años, con dos décadas de trayectoria, que trabaja para financiar su carrera, viajó 48 horas por tierra para representar a Bolivia, ganó el campeonato y ahora vuelve a casa realizando otras 48 horas de carretera.
