Detrás de la bandera boliviana que ondeó en la ceremonia inaugural de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 hay una historia de esfuerzo, perseverancia y amor por el deporte. Su nombre es Valeria Quispe Fuentes, atleta tarijeña que a sus 29 años se ha convertido en una de las principales referentes del atletismo boliviano, especialmente en las pruebas de salto triple y salto largo.
Su camino deportivo comenzó casi de manera inesperada. Cuando tenía apenas 12 años, un familiar suyo, atleta máster, descubrió sus condiciones para el atletismo. Hasta entonces, Valeria disfrutaba de otras disciplinas.
“Comencé a los 12 años. Mi tío, que era atleta máster, me descubrió en esta disciplina. Antes, en el colegio jugaba básquet y voleibol; sin embargo, me fui destacando en el atletismo hasta llegar a lo más alto en este deporte”.
Aquella decisión terminó marcando su vida. Lo que comenzó como una incursión en una nueva disciplina se transformó con los años en una carrera deportiva de alto nivel, con entrenamientos, competencias nacionales e internacionales y el desafío permanente de superar sus propias marcas.
DEL TALENTO A LA ALTA COMPETENCIA
Quispe fue construyendo su trayectoria paso a paso. El salto triple se convirtió en su especialidad, aunque también logró importantes registros en salto largo.
Su evolución la llevó a representar a Bolivia en diferentes escenarios internacionales y a conseguir medallas en competencias sudamericanas, iberoamericanas y bolivarianas, consolidándose como una atleta de experiencia dentro de la selección nacional.
Pero detrás de cada marca hay años de sacrificio. La tarijeña tuvo que combinar su carrera deportiva con su formación profesional y actualmente es maestra de Educación Física, una profesión estrechamente ligada a la actividad que eligió desde muy joven.
EL ORO QUE MARCÓ SU CARRERA
Uno de los capítulos más importantes de su trayectoria llegó en 2025, durante los Juegos Bolivarianos Ayacucho-Lima, donde consiguió la medalla de oro en salto triple, con una marca de 13,48 metros.
Aquella victoria significó mucho más que una medalla personal: representó uno de los momentos más importantes del atletismo boliviano en esa competencia.
Su palmarés internacional también incluye actuaciones destacadas en campeonatos sudamericanos, iberoamericanos y Juegos Bolivarianos, demostrando una trayectoria sostenida durante varios años.
EL HONOR DE LLEVAR LA BANDERA
Todo ese recorrido tuvo una recompensa especial en 2026. Por su trayectoria, resultados y constancia, Valeria Quispe fue elegida como abanderada de Bolivia, junto al destacado raquetbolista Conrrado Moscoso, para los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Y el sábado vivió uno de los momentos más emocionantes de su carrera: llevó la tricolor boliviana durante la ceremonia inaugural en Rosario, Argentina.
La imagen de Valeria sosteniendo la bandera representa mucho más que un acto protocolar. Es el reconocimiento a una atleta que comenzó a correr y saltar siendo una niña y que, después de años de preparación, llegó a encabezar la delegación de su país en una de las grandes citas del ciclo olímpico.
AHORA, EL DESAFÍO ES SANTA FE
Pero la historia no termina con la bandera. En Santa Fe 2026, Valeria llega nuevamente con un objetivo deportivo: pelear por una medalla para Bolivia.
La delegación nacional tiene como meta conquistar 15 preseas, y el atletismo aparece entre las disciplinas en las que existe expectativa de podio. Valeria sabe que el desafío será grande, pero también conoce el camino para llegar hasta allí.
