Una profunda preocupación y rechazo ha generado el Proyecto de Ley de Incentivo al Deporte entre los atletas de alto rendimiento de Bolivia. La propuesta legislativa, que actualmente se debate en el Asamblea Legislativa, ha sido señalada por beneficiar de manera desproporcionada al deporte profesional y comercial mediante exenciones tributarias masivas, relegando a quienes representan formalmente al país en torneos internacionales.
Rudolf Knijnenburg, deportista dos veces olímpico (2004 y 2016), múltiple medallista y poseedor de récords nacionales en la rama amateur de alto rendimiento, levantó la voz para advertir sobre las falencias estructurales del documento. «El deporte amateur sostiene las medallas, no las corporaciones», enfatizó al exigir una revisión integral de la norma.
Las tres deficiencias críticas denunciadas por el Rudolf:
Marginación de la protección social (Art. 15): La norma otorga seguro médico y social únicamente a deportistas profesionales con contrato laboral, dejando desprotegidos a los atletas amateurs de alto rendimiento que arriesgan su integridad física representando a la tricolor nacional.
Sesgo en la definición de «profesional» (Art. 12): La redacción actual favorece exclusivamente la estructura de contratación del fútbol comercial. Atletas de otras disciplinas que dedican su vida a tiempo completo a entrenar quedan fuera de esta categoría y pierden los beneficios de la ley, sin importar su nivel ni su registro en las federaciones.
Precarización del atleta: Ante la falta de presupuesto y mecenazgo equitativo, la carga financiera recae sobre los padres de familia. Los deportistas se ven obligados a dividir su tiempo entre empleos informales, venta de comida y rifas para costear pasajes a competencias internacionales, en lugar de concentrarse plenamente en su preparación técnica.
Demandas de modificación para Senadores y Diputados:
Para corregir estos desequilibrios, la comunidad de deportistas amateurs exige a las cámaras legislativas la inclusión de tres pilares fundamentales:
Garantía de Apoyo al Alto Rendimiento: Cobertura explícita de seguro médico, becas de preparación y equipamiento especializado para deportistas amateurs y del deporte adaptado.
Creación del FONDEPORTO y RUD Segmentado: Establecimiento de un Fondo de Fomento administrado por una entidad estatal técnica (tipo INBODE) y un Registro Único Deportivo estructurado por categorías claras.
Regla de Priorización (70/30): Garantizar por ley que al menos el 70% de los incentivos privados derivados del mecenazgo deportivo se destinen a proyectos amateurs, deporte de base y selecciones nacionales, limitando el beneficio corporativo.
El pedido hacia los legisladores es contundente: ajustar la redacción antes de su aprobación definitiva para asegurar que los recursos lleguen a quienes llevan la bandera boliviana a las competiciones internacionales. De no reformarse, desde la plataforma de PODIO advierten que el país comprometerá seriamente su futuro olímpico y la justicia social dentro del deporte nacional.
El jueves, Senado aprobó en grande y por unanimidad el proyecto de Ley de Incentivo al Deporte, documento que debe cumplir con algunas modificaciones de forma antes de pasar a Diputados para su promulgación.
