El judo boliviano sumó una gesta histórica en la Videna. Noelia Paz, la paceña de categoría Cadetes, se coronó subcampeona sudamericana y firmó una de las actuaciones más heroicas del Campeonato Sudamericano celebrado en el Polideportivo 3. En un torneo que reunió a 142 competidores de ocho países, la bandera boliviana brilló donde siempre dominan las potencias tradicionales.
El certamen formó parte del exigente Tour Lima, vitrina continental donde se miden las máximas promesas del tatami regional. Allí, Noelia dejó de ser promesa para convertirse en realidad. Con técnica, coraje y una resistencia mental de acero, escribió su nombre entre los mejores.
Dos veces contra Brasil
La suerte no la acompañó en el sorteo. Su ruta iba directo contra Brasil, la superpotencia indiscutible del judo sudamericano con miles de licencias y centros de alto rendimiento. Las estadísticas, sin embargo, se quedaron fuera del área de combate.
En su debut, Noelia enfrentó a la brasileña Mila Paraís. Cuatro minutos de estrategia pura. Shidos, kumi-kata y defensas impecables dejaron el marcador en cero. Todo se definió en el Golden Score, donde el cansancio ataca la mente. Con un cambio de ritmo perfecto, la boliviana forzó el error y cerró con una sumisión que explotó el banco técnico nacional.
Lejos de conformarse, volvió al tatami con el mismo hambre. Su siguiente rival fue otra brasileña: María Miziara. El libreto se repitió: desgaste físico, desgaste extremo y definición en tiempo extra. Con las reservas al límite y el reloj agonizando, Paz encontró el espacio, aplicó un control impecable y obligó la finalización. Dos victorias seguidas ante Brasil, ambas en Golden Score y por sumisión.
Ese doble golpe ante el gigante continental la catapultó a la gran final. Allí se quedó con la medalla de plata, pero ganó algo más grande: respeto. Derrotar dos veces a Brasil en un Sudamericano no es casualidad. Es jerarquía.
Noelia demuestra que Bolivia puede pelear de igual a igual. Su plata en Lima no es solo una medalla. Es un mensaje: el judo nacional tiene presente y futuro.
