A sus 8 años, Ander Castillo Justiniano ya entiende lo que significa el sacrificio, la disciplina y la pasión por el deporte. Mientras muchos niños apenas descubren sus hobbies, él pasa gran parte de sus días entrenando tenis, persiguiendo pelotas y soñando con algún día levantar uno de los trofeos más importantes del mundo.
El pequeño tenista comenzó a entrenar desde los 4 años en el Club Sociedad Española, bajo la dirección de su entrenador Patricio Rojahelis. Desde entonces, su crecimiento ha sido imparable y hoy ya se perfila como una de las jóvenes promesas del deporte blanco en Bolivia.
Ander ha conquistado torneos departamentales y nacionales en distintas categorías, acumulando un impresionante registro de 19 medallas entre campeonatos de categoría roja y naranja, además de reconocimientos como jugador destacado. Su más reciente éxito llegó el 10 de mayo, cuando se consagró campeón nacional en categoría naranja, obteniendo el primer lugar. Semanas antes, el 26 de abril, también había subido a lo más alto del podio en el torneo departamental.
Detrás de cada triunfo está el apoyo incondicional de sus padres, Marisela Justiniano y Rafael Castillo, quienes acompañan cada paso de su formación deportiva y personal. Porque además de destacar en las canchas, Ander también se esfuerza en el colegio Cambridge, donde mantiene un promedio de 80 puntos.
Su inspiración tiene nombre y apellido: Novak Djokovic. Ander disfruta mirar los partidos del tenista serbio y sueña con seguir sus pasos algún día. Su meta es clara y ambiciosa: ganar un Grand Slam y llevar el nombre de Bolivia a lo más alto del tenis mundial.
Con disciplina, talento y una mentalidad competitiva poco común para su edad, Ander demuestra que los sueños grandes también pueden comenzar desde una pequeña raqueta.
