Faustino Oro sigue reescribiendo la historia del ajedrez mundial. El prodigio argentino, con apenas 12 años, acaba de conseguir su segunda norma de Gran Maestro (GM) tras una actuación estelar en el prestigioso IV Magistral Szmetan-Giardelli. Este hito consolida su posición como una de las promesas más brillantes del deporte-ciencia a nivel global.
El joven ajedrecista demostró una madurez y un nivel de juego excepcionales a lo largo del torneo. Su desempeño culminó con un crucial empate en la ronda final, lo que le permitió asegurar un puntaje de 5,5 sobre 9 posibles. Este resultado no solo es impresionante por su precocidad, sino que le otorgó el segundo de los tres requisitos necesarios para alcanzar la máxima distinción que otorga la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE): el título definitivo de Gran Maestro.
Oro se ha puesto en una carrera directa para pulverizar récords. El hito lo ubica a solo una norma de convertirse en el Gran Maestro más joven de la historia, superando la marca actual ostentada por el estadounidense Abhimanyu Mishra. La expectativa en torno al «Mini» Oro es inmensa, y cada torneo en el que participa se convierte en una cita obligada para los amantes del ajedrez.
Su talento natural, combinado con una ética de trabajo rigurosa, lo ha catapultado a la élite a una edad asombrosa. Faustino Oro no es solo una estrella ascendente; es una inspiración y la viva prueba de que la genialidad no conoce de edades. Argentina, cuna de grandes maestros, celebra este logro y espera con ansias ver a su joven campeón alcanzar la cúspide.
