Las vacaciones escolares no sólo son sinónimo de descanso, sino también una oportunidad clave para que los niños sigan creciendo a través del deporte. En Santa Cruz de la Sierra, cada vez más familias apuestan por academias y escuelas deportivas como una alternativa saludable, formativa y divertida durante el receso escolar.
Desde el fútbol y el básquetbol, hasta la natación, las artes marciales o el atletismo, el deporte permite que los niños mantengan la actividad física, fortalezcan su cuerpo y desarrollen habilidades motrices fundamentales. En una ciudad con clima favorable y una oferta deportiva en constante crecimiento, las opciones están al alcance de todos.
Pero el impacto va mucho más allá de lo físico. En cada entrenamiento, los niños aprenden valores esenciales que el deporte transmite de manera natural: disciplina, respeto, esfuerzo, trabajo en equipo y superación personal. Lejos de las aulas, pero dentro de un entorno formativo, las vacaciones deportivas se convierten en una verdadera escuela de vida.
Santa Cruz cuenta con clubes, academias barriales y centros de formación que aprovechan el receso escolar para impulsar programas de iniciación y perfeccionamiento. Estos espacios no solo detectan talentos, sino que ayudan a formar hábitos saludables desde temprana edad, algo clave en tiempos donde el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas van en aumento.
El deporte también cumple un rol social y emocional. Compartir entrenamientos, competir sanamente y alcanzar pequeños logros fortalece la autoestima de los niños y fomenta nuevas amistades. Para muchos, estas vacaciones pueden marcar el inicio de una pasión que los acompañe durante toda su vida deportiva.
Padres y entrenadores coinciden en que un niño activo es un niño más equilibrado, con mayor capacidad de concentración y mejor manejo de sus emociones. Por eso, elegir una disciplina deportiva durante las vacaciones no es un gasto, sino una inversión en salud y formación.
En PODIO, creemos que el deporte no solo se juega, se vive y se aprende. Y estas vacaciones, Santa Cruz vuelve a demostrar que formar futuros campeones comienza con darles a los niños el espacio para moverse, aprender y soñar.

El fútbol se vive de manera intensa durante el receso escolar
