La futbolista cruceña Nataly Rivero anunció oficialmente su retiro del fútbol profesional, poniendo fin a una trayectoria que inició a los 17 años y que la llevó a defender los colores de reconocidos clubes del país y del exterior. Con 43 años, Rivero disputará su último partido hoy en el duelo entre Deportivo Ita y 24 de Septiembre —antes Mundo Futuro—, dos equipos que marcaron profundamente su carrera y a los que asegura llevará “siempre en el corazón”.
Tras su Rivero, que forma parte de Deportivo Ita desde 2023, dedicará su tiempo por completo a su escuela de formación “Supercampeones”, fundada en 2017. Este proyecto, que funciona en tres puntos de la ciudad —avenida Alemania (3er anillo), avenida Beni (casi 5to anillo) y el condominio La Riviera—, se convertirá ahora en su principal actividad. “En la vida hay decisiones fuertes que duelen, pero todo inicio tiene un final”, expresó al confirmar su salida de las canchas.
A lo largo de su carrera, Rivero defendió a clubes como San Pablo, Blooming, Enforma SC, San Martín de Tucumán (Argentina), Mármolcruz, Oriente Petrolero, Mundo Futuro y Deportivo Ita. También fue dirigida por entrenadores que marcaron su desarrollo deportivo, entre ellos Adalid San Pablo; los recordados Herman Melgar (+) y otros cuerpos técnicos de equipos cruceños; Marcelo Antelo; Florencio, de San Martín; Reynaldo, de Mundo Futuro; y Maite Zamorano, de Deportivo Ita. Rivero destacó que tuvo el privilegio de ser campeona con todos los equipos que integró, algo que —afirma— no muchas deportistas pueden decir.
La futbolista expresó un profundo agradecimiento a las personas que impulsaron su carrera desde el inicio, en especial a Ángela Egüez, quien la descubrió como jugadora, y a Sandra Antelo, presidenta de Deportivo Ita, por su apoyo y confianza. Asimismo, dedicó palabras para sus compañeras de equipo a lo largo de los años, a quienes considera más que colegas: “Se las llevaré siempre como el mejor recuerdo del fútbol y la pasión que nos unió”.
Con emociones encontradas, Rivero se despide del deporte que marcó su vida durante más de dos décadas. “Gracias a Dios y al fútbol. Hasta siempre”, concluyó, dejando claro que, aunque cuelga los botines, seguirá ligada al deporte desde la formación de nuevas generaciones.
