La final del fútbol masculino de los Juegos Universitarios Nacionales, que se disputaron en Cochabamba, acabó en una vergüenza. El partido, que ganó por 5-1 la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), terminó en pelea campal, que solo pudo ser controlada a medias por la policía.
El título lo aseguró el local prácticamente en el primer tiempo, que concluyó a su favor por 4-1. Cuando se jugaba el minuto 39 de la segunda parte, en la que solo hubo un gol, se dio una falta, donde se dieron empujones primero y luego agresiones físicas de ambos lados, y el árbitro no tuvo otra opción de darlo por concluido el partido.
Con los dos bandos alterados, la policía tuvo que ingresar al campo de juego para apaciguar los ánimos, pese a ello hubo algunos que seguían con la idea de resolver sus diferencias a golpes. No solo intervinieron en la gresca los 22 jugadores en cancha, también participaron los suplentes.
En la transmisión del encuentro, a través de la fanpage del Viceministerio de Deportes, se observó que también se dieron golpes de puño cuando ambos equipos abandonaban la cancha, pese a que ya había unos 10 policías intentando controlar la situación.
