El camino hacia la élite no es corto ni sencillo. Juan Carlos Prado lo sabe bien. Este sábado a las 13:00, el tenista boliviano inició un extenuante viaje de 26 horas rumbo a Jeddah, Arabia Saudita, donde se integrará como reserva oficial de las Next Gen ATP Finals 2025, el torneo que reúne a las mejores raquetas Sub-20 del planeta y que se disputará del 17 al 21 de diciembre.
El itinerario refleja la magnitud del desafío: 11 horas de vuelo hasta Madrid, una escala de 6 horas en la capital española y luego 9 horas adicionales hasta la sede del certamen. Un trayecto largo, pero cargado de ilusión, que coloca nuevamente al tenis boliviano en el mapa internacional.
Prado fue incluido como reserva, junto al belga Gilles Arnaud Bailly, en un torneo que contará con un cuadro principal de lujo integrado por ocho jóvenes figuras llamadas a marcar época: el alemán Justin Engel, el estadounidense Learner Tien, el belga Alexander Blockx, el croata Dino Prizmic, los españoles Martín Landaluce y Rafael Jodar, además del noruego Nicolai Budkov Kjaer y el estadounidense Nishesh Basavareddy.
Actualmente 209 del ranking ATP y 13º mejor Sub-20 del mundo, Prado mantiene su nombre en el radar del circuito tras una temporada sobresaliente, la mejor desde su irrupción en el tenis profesional. El boliviano llega a esta cita luego de alcanzar semifinales en varios torneos Challenger, conquistar su primer título individual en el Challenger de Lima y sumar dos coronas en dobles, en Porto Alegre y Hersonissos 1.
La convocatoria a las Next Gen ATP Finals representa mucho más que una reserva: es el reconocimiento a un año de crecimiento sostenido, resultados internacionales y madurez competitiva. Para Prado, este largo viaje no solo lo acerca a Jeddah, sino también a un nuevo escalón en su carrera, donde el tenis boliviano vuelve a soñar en grande.
