El próximo jueves 20 de noviembre, en La Paz, se realizará el Congreso Extraordinario de la Federación Boliviana de Automovilismo Deportivo (Febad), una reunión que podría marcar un antes y un después para la institución tuerca. El eje central del encuentro será la aprobación de los nuevos estatutos, documento que definirá el rumbo del automovilismo nacional en los próximos años.
Sin embargo, el proceso no ha estado exento de observaciones. La principal crítica gira en torno a que la propuesta estatutaria no fue socializada de manera amplia con los actores que conforman la estructura real del deporte: pilotos, clubes, dirigentes departamentales y comisiones técnicas.
Para muchos competidores, no bastó con que solo participaran los presidentes de asociaciones y algunos delegados, pues se trata de decisiones estructurales que —según consideran— requieren un nivel mínimo de consulta y consenso para garantizar legitimidad y representatividad.
Aun así, el documento está prácticamente concluido y se espera que el Congreso dé luz verde a su aprobación. Tras ello, la FEBAD deberá convocar a elecciones, tomando en cuenta que el Directorio Transitorio fue designado únicamente hasta el mes de noviembre, por lo que el proceso electoral será inminente.
El Congreso de este jueves no solo definirá nuevas reglas: también pondrá a prueba la capacidad de la institución para abrirse al diálogo, fortalecer la democracia interna y recuperar la confianza del automovilismo boliviano.
