El campeón indiscutido de peso supermediano, Terence «Bud» Crawford, apenas pudo disfrutar de la efervescencia de su reciente hazaña sobre Canelo Álvarez. A solo dos semanas de coronarse como el primer boxeador en unificar títulos en tres divisiones, una detención policial a punta de pistola en su ciudad natal de Omaha ha eclipsado temporalmente su gloria.
El incidente, catalogado por las autoridades como una parada de tráfico por conducción imprudente, escaló dramáticamente, obligando al púgil a salir de su vehículo con las manos en alto mientras era apuntado por un arma. El suceso ocurrió la madrugada del domingo, horas después de que la ciudad celebrara un desfile en su honor por la histórica victoria ante el ícono mexicano, Saúl «Canelo» Álvarez, el 13 de septiembre.
Un video del altercado, que circuló rápidamente en redes sociales, muestra la tensa interacción entre Crawford y los oficiales. Aunque el boxeador no fue arrestado, sí recibió una multa por conducción imprudente, según reportes de la policía de Omaha.
La rápida difusión del video ha generado una ola de críticas sobre el protocolo policial utilizado, especialmente considerando la fama y el contexto de celebración del deportista. Líderes comunitarios de Omaha han expresado su «corazón encogido» ante el «final» del día festivo y han solicitado respuestas sobre la desproporcionada reacción de los agentes.
Este escandaloso episodio irrumpe en un momento cúlmine de la carrera de Crawford (42-0, 31 KOs), quien no solo venció a Canelo por decisión unánime, sino que solidificó su estatus como uno de los mejores libra por libra del boxeo moderno. La imagen de un campeón mundial bajando de su coche encañonado contrasta fuertemente con la del héroe invicto vitoreado por miles, obligando a reabrir un debate social que trasciende los cuadriláteros.
