En un país donde el ciclismo de ruta y el MTB se llevan todas las miradas, Camilo La Fuente trabaja intensamente para hacer crecer una disciplina casi desconocida: el ciclismo de pista. Desde la escuela Liga Cruceña de Ciclismo de Pista, LCCP, este experimentado pedalista boliviano forma a corredores de 8 a más de 50 años con un objetivo claro: convertir la pista en espectáculo y semillero de campeones.
La Fuente no es un improvisado. Compite desde 1995 y hace algunos años se dedica a la enseñanza. Hoy dirige la LCCP, escuela que abarca ruta, pista y MTB, pero que tiene en el velódromo su mayor desafío.
Una pista que está en buen estado
“La modalidad que se practica en el velódromo es el ciclismo de pista, es el menos practicado en Bolivia y en Santa Cruz. Aun así, formamos una selección competitiva a nivel nacional”, explica el entrenador.
El único Velódromo del departamento está en la Villa Deportiva Abraham Telchi. Tiene 250 metros, peraltes y pista con iluminación para entrenar de noche. “Tiene sus detalles para arreglar, pero funciona perfectamente para entrenar”, apunta La Fuente.
Para esta modalidad se necesita máquinas específicas: bicicletas de piñón fijo, sin frenos ni cambios de caja, con cuadros aerodinámicos diseñados solo para velocidad.
Escuela para todas las edades
Contra todo pronóstico, la LCCP logró armar grupos en todas las categorías. Desde sub-8 aprendiendo a mantener el equilibrio sin frenos, hasta máster de más de 50 años que encuentran en la pista una forma distinta de vivir el ciclismo.
Su meta es que esa especialidad llegue a más cruceños y que la pista se convierta en un centro del espectáculoque da la velocidad.
Agenda cargada: el próximo trimestre es clave
La escuela no para. Actualmente están en plena preparación para cuatro competencias importantes que se vienen en los próximos 3 meses: Campeonato de Ruta Master, Nacional de MTB XCM, Nacional de Pista y la tradicional Vuelta a Santa Cruz.
Para La Fuente, cada competencia es una vidriera. “Queremos demostrar que en Santa Cruz se puede formar ciclistas de pista competitivos, pese a todo. Si hay talento y trabajo, hay futuro”, concluye.
