El adiós de ‘Kuky’. El automovilismo cruceño despide con profundo dolor a Miguel Edgar Rosales Cueto, un hombre que dedicó 27 años de su vida al deporte tuerca, primero desde el volante y luego desde la dirigencia. Expiloto, vicepresidente de Adecruz y socio activo de la institución, falleció el sábado a las 23:00 a causa de un ataque cardiaco, a los 66 años.
Conocido cariñosamente como ‘Kuky’, Rosales fue un verdadero compañero de ruta, de carácter amable, sereno y jovial, siempre optimista y dispuesto a ayudar. Para él, el automovilismo no fue solo una pasión deportiva, sino una forma de vida que le permitió forjar amistades sinceras y un profundo sentido de pertenencia. Quienes lo conocieron coinciden en que siempre buscó soluciones, con diálogo y compromiso.
Su historia en las pistas comenzó en 1998, cuando debutó como piloto en la tradicional Integración del Oriente, competencia que marcó su carrera deportiva. Junto a su navegante Pablo Molina, participó en varias ediciones de esta exigente prueba y también en carreras del campeonato departamental en la categoría Todo Terreno, donde alcanzó como mejor resultado el subcampeonato departamental.
Su última competencia fue la Integración del Oriente de 2006, cuando un vuelco en las Colinas del Urubó puso fin a su etapa como corredor, aunque nunca a su vínculo con el automovilismo, que era su gran pasión y su motivación para trabajar siempre con el objetivo de hacer crecer este deporte.
Desde la dirigencia, Rosales dejó una huella aún más profunda. Durante 23 años formó parte del directorio de Adecruz, institución a la que sirvió con lealtad y discreción: 12 años como tesorero, cinco como director y tres como vicepresidente, cargo que desempeñaba al momento de su fallecimiento, bajo la presidencia de Roly Roca. Su aporte fue clave para la estabilidad institucional y el crecimiento del automovilismo cruceño.
El destino quiso que su despedida fuera coherente con su forma de vivir. El mismo sábado, horas antes de su partida, ‘Kuky’ fue parte del agasajo a la prensa deportiva, a la comisión deportiva, al personal administrativo y a todo el directorio de Adecruz. Compartió anécdotas, bromas y sonrisas, se tomó fotografías y se despidió con su habitual “nos vemos mañana”.
Los restos de Miguel Edgar Rosales Cueto son velados en Las Misiones, y su inhumación se realizará este lunes (14:00) en el Cementerio Norte. Se va un hombre que vivió 27 años ligado al automovilismo; queda su legado en cada ruta y en la memoria del deporte cruceño.
