La mejor taekwondista del país, Celeste Áñez, se entrena casi con normalidad tras su lesión que sufrió el 24 de abril en los Juegos del Alba. Su objetivo es claro llegar de la mejor manera posible a los Juegos Panamericanos de Santiago, a realizarse del 20 de octubre al 5 noviembre.
Debido a la fractura en el dedo índice de la mano derecha, Celeste fue operada para colocarle un perno en la zona afectada. Por ello le tuvieron que realizar 14 puntos de sutura, y le dieron dos meses de baja que se cumple este sábado.
Para estar en ritmo, Celeste estuvo entrenando de forma casi normal, sin utilizar la mano derecha, que comenzará a mover desde el lunes. De esa manera, quedará lista para encarar los eventos planificados de preparación para los Panamericanos.
El objetivo es que la taekwondista asista a un campamento en Cuba, que se llevará a cabo del 15 de julio al 30 de agosto. Luego apostará a competir en el G1 de Buenos Aires (Argentina), que será el 10 de septiembre, y en el Panam G2 de Río de Janeiro (Brasil).
Las cruceñas Áñez, en la categoría -57 kg, y Jireh Hurtado, en -49 kg., son la únicas taekwondistas de Bolivia clasificadas para los Juegos Panamericanos. Sus boletos lo consiguieron en el Pre-Panamericano de Brasil, desarrollado en marzo de este año.
