A sus 14 años, Paula Sofía Núñez Guerrero sabe que los grandes sueños no se construyen de un día para otro. Detrás de cada medalla, cada presentación y cada aplauso existe una historia marcada por esfuerzo, disciplina, constancia y, sobre todo, por la capacidad de levantarse después de una caída.
Estudiante destacada del Trinity School, donde forma parte del cuadro de honor, Paula comenzó su camino deportivo cuando apenas tenía 5 años. Sus primeros pasos fueron en la gimnasia artística, disciplina que practicó en el Club 7, donde rápidamente comenzó a demostrar sus condiciones.
A los 7 años se consagró por primera vez campeona nacional, confirmando que había encontrado en la gimnasia una pasión que podía llevarla muy lejos.
Incluso siendo todavía una niña, tuvo la oportunidad de representar a Bolivia internacionalmente. Con apenas 6 y 7 años, participó en la Copa Alemania, en Chile, competencia en la que consiguió medallas de plata y bronce para Bolivia y para el Club 7.
Pero el camino de Paula no siempre estuvo lleno de triunfos.
UNA CAÍDA QUE CAMBIÓ SU CAMINO
A los 9 años, mientras entrenaba gimnasia artística, sufrió un accidente que marcó un antes y un después en su vida deportiva. Cayó de la barra y se fracturó el brazo izquierdo.
La lesión fue seria y tuvo que ser sometida a una cirugía. Para cualquier deportista, y mucho más para una niña, una situación así podría convertirse en un motivo para abandonar.
Para Paula, sin embargo, significó el comienzo de una nueva etapa.
Después de recuperarse decidió cambiar de disciplina y encontró en la gimnasia rítmica un nuevo desafío. Comenzó a entrenar en el Club Olímpico Santa Cruz, donde rápidamente volvió a demostrar su talento y determinación.
Desde entonces, su crecimiento ha sido extraordinario. Paula logró convertirse en campeona nacional durante cuatro años consecutivos, consolidándose como una de las jóvenes promesas de la gimnasia rítmica boliviana.
UNA SELECCIONADA NACIONAL
Desde 2023, Paula forma parte de la selección nacional de gimnasia rítmica, representando a Bolivia en campeonatos sudamericanos.
Su crecimiento también comenzó a reflejarse en el ámbito internacional. El año pasado, en el Sudamericano realizado en Posadas, Argentina, consiguió ubicarse dentro del Top 10 sudamericano en la categoría AC4 individual.
Ahora tiene un nuevo desafío internacional.
Del 4 al 8 de noviembre, Medellín, Colombia, será escenario del próximo Campeonato Sudamericano, competencia para la cual Paula consiguió su clasificación después de participar en el selectivo realizado en Santa Cruz durante septiembre.
En ese torneo clasificó en la modalidad individual Junior, obteniendo dos medallas de plata y dos de bronce, además de conseguir su clasificación en la modalidad conjunto Junior.
Pero su preparación no se detiene.
El pasado fin de semana participó en el Sudamericano USAG realizado en Santa Cruz, donde volvió a subir al podio al conquistar el título de subcampeona sudamericana en el nivel 8, categoría 14 a 16 años, consiguiendo nuevamente dos medallas de plata y dos de bronce.
CUATRO HORAS Y MEDIA DE ENTRENAMIENTO DIARIO
Detrás de estos resultados existe una rutina que exige sacrificio. Actualmente Paula entrena de lunes a viernes, de 16:00 a 20:30, mientras que los sábados trabaja desde las 09:00 hasta las 14:00.
Son horas de entrenamiento que requieren disciplina y compromiso, pero también el respaldo de su familia. Su mamá, Milena Guerrero Saldías, ha sido una pieza fundamental en este camino, acompañándola en cada etapa de su carrera deportiva.
Su hermano menor, Alejandro Núñez Guerrero, de 10 años, también comparte la pasión por el deporte. Él practica natación en el Club Medley, donde forma parte del equipo infantil competitivo. Al igual que Paula, también se destaca académicamente y forma parte del cuadro de honor de su colegio.
UNA GIMNASTA QUE APRENDIÓ A SUPERARSE
Para Paula, la gimnasia no representa solamente competencias, medallas y títulos. Es una escuela de vida. “Para mí la gimnasia es algo más que un deporte. Es algo que me ayuda a superarme cada día, me enseña que para tener un buen resultado se requiere de mucho esfuerzo, constancia y paciencia, pero sobre todo me hace crecer como persona”.
Su historia demuestra que una caída no necesariamente significa el final del camino. A veces puede ser el comienzo de una nueva oportunidad.
La fractura de su brazo izquierdo la obligó a cambiar de rumbo. Dejó atrás la gimnasia artística y encontró en la rítmica una nueva pasión. Cuatro títulos nacionales consecutivos, presencia en la selección boliviana y podios internacionales son parte de la respuesta que Paula ha dado al desafío.

Paula Sofía junto a su madre Milena Guerrero y su hermano Alejandro.
Y mientras se prepara para volver a representar a Bolivia en Colombia, lleva consigo una frase que resume perfectamente su mentalidad: “Yo puedo. Yo creo. Yo soy la mejor”.
A sus 14 años, Paula Sofía Núñez Guerrero todavía tiene mucho camino por recorrer. Pero ya aprendió una de las lecciones más importantes del deporte: los campeones no son quienes nunca caen, sino quienes encuentran la fuerza para levantarse y volver a intentarlo.
