La ilusión boliviana ya está en marcha. Los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 fueron inaugurados oficialmente el sábado en Rosario, Argentina, dando inicio a una competencia en la que Bolivia llega con un objetivo concreto: conquistar al menos 15 medallas.
La planificación del Comité Olímpico Boliviano (COB) establece una meta de 4 medallas de oro, 4 de plata y 7 de bronce, en un desafío que reunirá a más de 4.000 deportistas de los países participantes.
La gran esperanza nacional para alcanzar las preseas doradas está puesta en el ráquetbol, con Conrrado Moscoso como uno de los principales referentes. El campeón boliviano competirá en cuatro modalidades y buscará ampliar su extraordinario palmarés internacional.
También existen expectativas de podio en atletismo, natación, pelota frontón, tenis, taekwondo, karate y gimnasia, disciplinas en las que Bolivia intentará sumar a la cosecha nacional.
UNA APERTURA A TODO COLOR
El Monumento Nacional a la Bandera fue escenario de una espectacular ceremonia inaugural que combinó música, danza, teatro y tecnología para presentar la identidad de Santa Fe y recibir a las 15 delegaciones.
Uno de los momentos más emotivos fue el encendido del pebetero suramericano, cuyo fuego fue prendido semanas atrás en Tiahuanaco, Bolivia, convirtiéndose en un símbolo de unión entre las naciones participantes.
LA TRICOLOR, PRESENTE
Bolivia desfiló encabezada por la atleta Valeria Quispe, quien portó la bandera nacional, acompañada por el nadador José Quintanilla. Conrrado Moscoso no estuvo en el acto inaugural, debido a que el ráquetbol comenzará durante la segunda semana de competencia.
La delegación boliviana está integrada por más de 250 personas y tendrá representación en 31 disciplinas deportivas.
Hoy comenzaron las competencias y Bolivia entrará en acción en aguas abiertas, natación, boxeo, esgrima, gimnasia artística y esports.
