La participación de Bolivia en los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 enfrenta una compleja situación económica a menos de un mes del inicio de la competencia. El presupuesto inicialmente proyectado en $us 333.500 contrasta ahora con los recursos disponibles y obliga al Comité Olímpico Boliviano (COB) a replantear el tamaño de la delegación nacional.
El Viceministerio de Deportes aportará Bs 400.000, que, tomando como referencia un tipo de cambio de Bs 11,55 por dólar, representan aproximadamente $us 34.632. Ese monto equivale a cerca del 10,4% del presupuesto total estimado para la participación boliviana en los Juegos.
La cifra resulta insuficiente para cubrir el presupuesto inicialmente calculado por el COB, que contemplaba una delegación de 389 deportistas en 34 deportes, además de los oficiales necesarios para acompañar a los equipos. Ante esta situación, el COB redujo la delegación prácticamente a la mitad, hasta llegar a 194 deportistas.
De acuerdo con las normas de la organización de los Juegos, la cantidad de oficiales debe guardar relación con el tamaño de la delegación y los deportes participantes. Para una delegación de 194 atletas, se contempla alrededor de un 40% de oficiales, lo que representa aproximadamente 77 personas entre entrenadores, personal médico, fisioterapeutas y otros integrantes de los equipos técnicos.
Los atletas deberán asumir parte del costo
La propuesta del COB contempla que las federaciones nacionales que quieran llevar una cantidad mayor de deportistas que la establecida deberán asumir el costo adicional, ya sea a través de las propias federaciones, asociaciones o los atletas.
Según la información comunicada a las federaciones, los deportistas que quieran participar deberán cubrir aproximadamente $us 450 si realizan el viaje por tierra, además de inscripción y uniforme. En caso de optar por el transporte aéreo, el monto establecido sería de aproximadamente $us 850, también con los costos adicionales correspondientes.
La medida ya generó malestar entre atletas y federaciones, que cuestionan que los deportistas tengan que poner dinero de su propio bolsillo para representar a Bolivia. Los afectados recuerdan además el discurso del presidente Rodrigo Paz, quien al asumir el cargo señaló que ningún atleta boliviano debería tener que pagar de su bolsillo para representar al país.
Una cifra que genera cuestionamientos
Otro de los puntos que genera reclamos es la diferencia entre el cálculo comunicado anteriormente por el COB y los montos que ahora se les solicita cubrir a los deportistas. El presidente del Comité Olímpico Boliviano, Marco Arze, había informado que el costo estimado era de $us 580 por atleta.
Con 389 deportistas, ese cálculo representaba $us 225.620. A ello se sumaban los gastos de 186 oficiales, estimados también en $us 580 por persona, equivalentes a $us 107.880. La suma de ambos conceptos daba como resultado los $us 333.500 proyectados inicialmente para toda la participación boliviana.
Ahora, con la reducción planteada de la delegación y el pedido de aportes individuales de $us 450 o $us 850, dependiendo del medio de transporte, las federaciones cuestionan la diferencia entre el costo inicialmente informado y los montos que se les está solicitando asumir.
Ya hay una baja
El conflicto económico ya tuvo una primera consecuencia deportiva. Bruno Rojas, velocista olímpico que representó a Bolivia en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y en Tokio 2020, decidió bajarse de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Su ausencia se suma al creciente malestar entre deportistas y dirigentes que consideran que el costo de representar al país no debería trasladarse directamente a quienes compiten.
El reloj corre hacia Santa Fe
Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 comenzarán el 12 de septiembre y concluirán el 26 de septiembre. La primera delegación boliviana tiene previsto viajar el 10 de septiembre, por lo que las decisiones económicas y logísticas deben resolverse en las próximas semanas.
El certamen reunirá a más de 4.000 atletas de 15 países, que competirán en 43 deportes y 60 disciplinas, con escenarios distribuidos principalmente entre Santa Fe, Rosario y Rafaela.
El desafío ya no es solamente competir en Santa Fe. Para muchos atletas bolivianos, la pregunta es si podrán llegar a los Juegos sin que representar al país termine convirtiéndose en un esfuerzo económico personal.
