A los 28 años, Irma Hidaldo encontró en el fútbol y en su fe un nuevo comienzo. Hoy es parte del primer Campamento Sudamericano de Fútbol para Mujeres Amputadas, un espacio que reunió a más de 50 jugadoras de la región y que, según las participantes, ayudó a fortalecer la autoestima y a encontrar motivación para la rutina diaria y seguir entrenando para hacer historia.
Irma contó su historia en el set de PODIO TV. A los 13 años sufrió la amputación de su pierna derecha tras una herida en el pie que no sanaba. «Los médicos no sabían qué era, ni siquiera en Argentina pudieron decirme. Lo que me dijeron es que no tenía cura y que no viviría», recordó. Esos años fueron muy duros y la llevaron a un momento de profunda tristeza y depresión
A los 18 años, dijo, conoció a Dios y su perspectiva cambió. «Desde ese entonces mi vida cambió, me motivé y fui encontrando un sentido». El fútbol, que practicaba antes de la amputación, volvió a aparecer en su vida gracias a Elizabeth Bress, directora general del proyecto Fútbol para Mujeres Amputadas en Bolivia. Bress la contactó para invitarla a los entrenamientos y ella no lo dudó: «El fútbol es mi pasión».
Hoy Irma entrena con la ilusión de seguir aprendiendo y de consolidarse. Su gran objetivo es vestir la camiseta de la selección boliviana y representar al país en el próximo Mundial de Fútbol para Mujeres Amputadas en 2027.
El Campamento Sudamericano marcó un hito para el deporte adaptado en la región. Más de 50 mujeres compartieron entrenamientos, testimonios y la certeza de que el deporte puede ser una herramienta para la inclusión y la salud mental.
