El pádel vive una etapa histórica. En el marco del Día Olímpico, celebrado cada 23 de junio como una fecha emblemática para el movimiento deportivo mundial, la Federación Internacional de Pádel (FIP) resaltó el crecimiento acelerado de una disciplina que busca consolidarse como futuro deporte olímpico.
Con cifras que reflejan una expansión sin precedentes, el pádel ya cuenta con 38 millones de jugadores en 178 países y territorios, una red de 85.000 pistas, 27.000 clubes y la presencia de 100 federaciones nacionales afiliadas en los cinco continentes.
La evolución del deporte ha sido acompañada por una estructura competitiva cada vez más sólida, alineada con los valores promovidos por el Comité Olímpico Internacional (COI): inclusión, igualdad, sostenibilidad y desarrollo deportivo.
Una disciplina presente en grandes escenarios
El pádel ya forma parte del programa oficial de importantes eventos multideportivos internacionales, como los Juegos Europeos, los Juegos Suramericanos, los Juegos Asiáticos, los Juegos Mediterráneos, los Juegos Africanos y los Campeonatos Universitarios de la FISU.
Esta presencia en competencias de formato olímpico demuestra la madurez alcanzada por una disciplina que continúa ampliando sus fronteras.
Igualdad y formación de nuevas generaciones
Uno de los aspectos que más destacan al pádel es su carácter inclusivo. A nivel mundial, casi la mitad de sus practicantes son mujeres, mientras que en el ámbito profesional la FIP impulsa torneos con participación femenina y masculina, igualdad de premios en los principales eventos y una cobertura equilibrada.
Además, el crecimiento juvenil es una prioridad. A través del FIP Promises Tour, miles de jóvenes talentos participan en torneos internacionales. Para 2026 están previstos 160 campeonatos de categorías Sub-12, Sub-14, Sub-16 y Sub-18, consolidando el futuro competitivo del deporte.
Expansión sostenible y accesible
La infraestructura del pádel también juega a favor de su crecimiento. Las pistas pueden instalarse, desmontarse y adaptarse a diferentes espacios, desde pabellones hasta lugares urbanos, reduciendo costos y facilitando su llegada a nuevas ciudades.
Esta versatilidad convierte al pádel en una disciplina atractiva para futuros eventos deportivos internacionales.
Un fenómeno deportivo y digital
El impacto del pádel también se refleja fuera de las canchas. Los torneos internacionales de 2026 llegarán a más de 240 países, con una audiencia estimada superior a los 100 millones de espectadores.
Las plataformas digitales de la FIP continúan creciendo con millones de seguidores e interacciones, colocando al pádel entre las federaciones internacionales con mayor presencia en redes sociales.
Bolivia también vive el crecimiento del pádel
El auge mundial de esta disciplina también se siente en Bolivia, donde el pádel se ha convertido en uno de los deportes de mayor crecimiento.
Santa Cruz es una de las regiones donde la expansión ha sido más evidente, con la apertura de nuevas canchas, mayor cantidad de jugadores y un incremento de torneos y competencias.
Con una comunidad que sigue creciendo, el pádel boliviano se suma a una ola internacional que busca llevar este deporte cada vez más cerca del escenario olímpico.
El pádel está dando pasos agigantados para convertirse en disciplina olímpica, aunque su debut oficial en los Juegos Olímpicos de Verano se proyecta de forma más realista para Brisbane 2032 (Australia).
