El Campeonato Panamericano de Ráquetbol, disputado en Guatemala, tuvo un marcado protagonismo boliviano, encabezado por la destacada María José Vargas, quien firmó una actuación sobresaliente al conquistar tres medallas de oro en la categoría Open, representando a Argentina.
Vargas, actual número uno del ranking profesional, se impuso en singles, dobles damas y en la competencia por equipos, confirmando su dominio absoluto en el circuito internacional. El título en dobles lo consiguió junto a Valeria Centellas, otra jugadora de origen boliviano que también compite bajo la bandera argentina.
El torneo también dejó importantes logros para Bolivia. Conrrado Moscoso, dos del ranking profesional, se consagró campeón en singles Open, reafirmando su condición de referente continental, mientras que Nicolás Iglesias destacó en la categoría U21 y Santiago Borja hizo lo propio en U16, evidenciando el gran futuro del ráquetbol nacional.
Para Vargas, este logro tiene un significado especial, ya que su primer gran título panamericano lo obtuvo en 2014 en Santa Cruz, iniciando una carrera que hoy la tiene en la cima del ranking mundial y como una de las figuras más dominantes del deporte.
