La presidenta de CAN, Mónica Alcócer, confirmó que los clubes orureños (Alemán, CAN y Carl A-Z) iniciarán el proceso de impugnación tras la suspensión definitiva de la Liga Boliviana de Básquetbol Femenino (Libofem) 2025, determinada por la Federación Boliviana de Básquetbol (FBB).
Según explicó, el recurso será presentado en primera instancia ante el Tribunal de Disciplina Deportiva de la Federación, tal como establecen los reglamentos. Alcócer aclaró que la decisión de suspender el campeonato no fue tomada por esa instancia, sino por Mario Fernández, responsable de la Comisión Técnica.
Consultada sobre la posibilidad de que el torneo se retome, la dirigente fue enfática: “Lo veo muy difícil. No se van a retractar y seguirán con la misma postura”. En caso de no prosperar la impugnación, el siguiente paso sería acudir directamente a la FIBA.
Alcócer señaló que el conflicto se agravó por declaraciones del presidente de Universitario, previas a la designación de la sede del “final four”. Mencionó observaciones sobre la altura, supuestas condiciones inadecuadas del escenario y exigencias de infraestructura de nivel internacional. Según indicó, se habrían planteado estándares de escenarios deportivos nivel 1 y nivel 2 —requeridos incluso para competencias como Juegos Olímpicos— en un torneo femenino que, recordó, aún tiene tratamiento no profesional. También cuestionó que tales exigencias no se aplican en la rama masculina.
La dirigente consideró que las reglas se modificaron en medio de la competencia, lo que genera inseguridad jurídica y desalienta la participación. “Cada vez se reducen más los equipos y no hay apoyo. Necesitamos el concurso de todos los actores para cambiar el básquet en el país”, afirmó.
Como antecedente, la FBB suspendió la Libofem 2025 luego de que los clubes Alemán, CAN y Carl A-Z se negaran a disputar la Final Four en el coliseo Gualquivir de Tarija, prevista para el 20 de febrero, solicitando que se juegue en el Palacio de los Deportes de Oruro. La Federación mantuvo su decisión argumentando mejores condiciones en la sede tarijeña.
En este escenario, la continuidad de la Libofem en 2026 se presenta incierta, en medio de un conflicto que mantiene en vilo al básquet femenino nacional.
