El ciclismo boliviano abrió oficialmente la temporada 2026 con el tradicional “Desafío Quirquincho”, competencia que se desarrolló en la ciudad de Oruro y que reunió a cerca de un centenar de ciclistas provenientes de distintos puntos del país. La prueba, disputada en nueve categorías, recorrió diversos sectores urbanos y culminó en el monumento de la Virgen del Socavón, en el cerro Santa Bárbara, consolidando un inicio vibrante para el calendario deportivo nacional.
La competencia se llevó a cabo el 1 de enero, cuando los pedalistas se congregaron desde muy temprano en inmediaciones del Hospital Obrero para dar inicio a la décima edición del evento. Fiel a su tradición, el “Desafío Quirquincho” volvió a simbolizar el reto de comenzar el año con deporte, esfuerzo y superación personal, en un trazado que combinó velocidad, resistencia y montaña.

El recorrido atravesó la zona Noroeste de la ciudad, pasando por el cerro de Itos, la laguna de Kori Chaca y sectores cercanos al río Desaguadero. Posteriormente, los competidores ingresaron a Chusaqueri, cruzaron el histórico Puente Español y retornaron a la ciudad por la carretera internacional al Occidente. El circuito incluyó avenidas emblemáticas como Dehene y España, además del sector del Zoológico, antes del exigente ascenso final al cerro Santa Bárbara.
La llegada a la meta, ubicada junto al monumento de la Virgen del Socavón, representó uno de los momentos más emotivos de la jornada, poniendo a prueba la fortaleza física y mental de los corredores. La premiación se desarrolló en un ambiente festivo, con la presencia de autoridades y organizadores, quienes destacaron la masiva participación y anunciaron un calendario 2026 con importantes competencias nacionales e internacionales.
En la categoría Élite, el triunfo fue para Brayan Bustos (Sinchi Wayra), seguido por Cristhoper Bustos y Fernando Espinoza. En Damas, la victoria correspondió a Valeria Montesinos, mientras que en las categorías formativas, máster y cicloturistas, se repartieron los podios entre clubes de Oruro y del interior del país, reafirmando el crecimiento sostenido del ciclismo boliviano.
