La búsqueda de un quinto título para Carlos Sainz y el regreso de Stéphane Peterhansel marcan la 48ª edición del Rally Dakar, que arrancará este sábado en el desierto de Arabia Saudita.
Sainz, al volante de un Ford Raptor, tratará de olvidar la decepción del año pasado, cuando tuvo que abandonar en la tercera etapa. Si el español pretende sumar un nuevo trofeo tras los cosechados en 2010, 2018, 2020 y 2024, y suceder al saudita Yazeed Al Rajhi, deberá superar los obstáculos que se le presentarán en las 13 etapas, con un total de casi 8.000 kilómetros, más de la mitad de ellos cronometrados.
Según el director de la carrera, David Castera, este Dakar se anuncia «duro, equilibrado, con un estándar de dificultad intacto».
Después de un año de pausa, Stéphane Peterhansel, apodado ‘Mr Dakar’ por su récord de victorias (14, seis de ellas en moto) competirá a sus 60 años en la categoría Stock al volante de un Land Rover Defender.
«La experiencia no hace el Dakar más fácil, sólo ayuda a comprender hasta qué punto es realmente difícil», resumió el experimentado piloto francés.
Y otro veterano, el qatarí Nasser Al Attiyah, correrá con Dacia al igual que el francés Sebastien Loeb y que el campeón del mundo brasileño Lucas Moraes.
En motos, el australiano Daniel Sanders (KTM), vigente campeón, deberá emplearse a fondo ante el francés Adrien van Beveren (3º el año pasado) y el estadounidense Ricky Brabec, vencedor en 2024.
